Un mismo tema, en dos flancos vitales de nuestro desarrollo

Oscar H. Paco Barrera, Recientes No hay comentarios en Un mismo tema, en dos flancos vitales de nuestro desarrollo 32

Cada vez es más alarmante la discriminación laboral que al parecer, a nadie le importe y que cada vez es ejercida con mayor intensidad en nuestro México. Es un tema que queda demostrado no es parte de ninguna política pública en los órdenes de gobierno, particularmente el federal que entre otras muchas obligaciones está el del manejo de este tema, atado con nudo ciego a la productividad y por ende a la economía nacional.

Si bien es cierto que el artículo 123 constitucional señala puntualmente lo relacionado al tema que hoy atiendo en esta colaboración, también es cierto que como otros tantos derechos y obligaciones emanados de nuestra carta magna, son pasados por el arco del triunfo sin que nadie tome la papa caliente que resolverlo significa.

En una época recién pasada la discriminación laboral para la mujer era tan real como aceptar como natural que ellas percibieran salarios menores a los varones, realizando un mismo trabajo. Luego sucedía que su naturaleza para engendrar vidas, era otro de los obstáculos para su contratación en muchas empresas, pues en cualquier momento anunciarían un embarazo que conllevaría semanas no laborables antes y después del parto, con la obligación patronal de cargar con sueldos y prestaciones que la ley obliga.

Lo de moda hoy es hacer viejos a jóvenes que en plenitud de capacidades físicas e intelectuales productos de estudios, capacitaciones y experiencias que median entre los 40 y 50 años, que son despedidos o simplemente no contratados alegando la edad como argumento, dejando a un lado las probidades ya mencionadas.

Empresas de alto nombre en el nivel nacional e internacional se dan el lujo de condicionar la edad como requisito para enlistar en sus nominas a personal, particularmente profesional, fijando limites que hasta son publicados como requisitos en sus avisos solicitando empleados de edad entre 25 y 45 años dicen estas convocatorias.

Candidatos van y candidatos vienen. Diputados igual van, vienen y ahora repiten sin que a nadie “le caiga el 20” de tan dañino trato patronal en contra de mujeres y hombres que en su mejor momento productivo son declarados fuera de combate.

Todos en campaña muestran un sobrado interés y “les preocupa” las condiciones de niños, jóvenes y adultos mayores; pero nadie atiende la parte correspondiente a los derechos laborales que no sean los beneficios directos que la ley prevé como sueldos y prestaciones. Es hora del reclamo que lamentablemente se queda en casa, en la mesa del café y en la banqueta de cualquier esquina.

ALGO MAS SOBRE LOS JOVENES SIGUIENDO CON EL TEMA LABORAL

A los jóvenes recién egresados de sus estudios profesionales, de entrada encuentran el obstáculo de falta de experiencia y a los experimentados, les cierran las puertas por ser mayores de esos 45 años. Queremos empleos con sueldos dignos, que no llegan porque a los novatos se les paga casi igual que al técnico que ha aprendido en la marcha del patrón y cuando la experiencia adquiere valor comercial son desechados en la búsqueda de no castigar los márgenes de utilidad que nadie regula, menos vigila y se deja todo a una declaración de ingresos ante la autoridad hacendaría, pocas veces es puesta en duda.

Uno de los logros educativos en nuestro País, es el crecimiento de universidades públicas y privadas en donde era impensable tuvieran lugar. Los estudios profesionales estaban reservados para las grandes ciudades de los estados y del mismo Distrito Federal ahora convertido en la Cd. de México.

Hoy, poblaciones con 20 mil habitantes y hasta menos, cuentan hasta con dos centros de formación profesional,  lo que permite a los alumnos y sus padres que cargan con el suministro económico, continuar sus estudios. No encontré información sobre la cantidad de profesionistas que cada año emergen de estas universidades, pero si me atrevo a decir que suman algunos cientos y hasta miles de acuerdo con la población de casi tres millones de habitantes en el estado.

El problema es, ¿en donde ocupar a estos numerosos jóvenes mujeres y hombres? que adornados con su título profesionalconvierten el orgullo familiar de alcanzar un objetivo en preocupación cuando pasan meses y hasta años, sin que ejerzan actividad alguna relacionada con su especialidad.

Así encontramos abogados convertidos en cobradores aboneros de cualquier empresa comercial, ingenieros dando servicio en cualquier sistema con uso de maquinaria y de todas las profesiones como taqueros y hatdogueros. Déjeme decir que ningún trabajo es motivo de burla, menos de vergüenza, pero si es un reto de gobierno fomentar la economía que de ocupación a cada quien en su cada cual, lo que desde hace dos años fue borrado del mapa de objetivos por alcanzar en el actual gobierno federal..

Los jóvenes a quienes me refiero en los tres párrafos anteriores, son también parte de esta discriminación por eso los incluyo en mi tema semanal.

Por más que en sus fantasmagóricos planes el presidente López Obrador, nos quiera impresionar con su programa de Jóvenes Construyendo el Futuro, cada vez es más visible que el objetivo no es el futuro de los jóvenes que no estudian ni trabajan (ninis), sino el mercado de votos que asegure un largo tiempo de los grupos afines a AMLO en los cargos públicos de elección popular. Además de que, cada vez es mayor el número de casos de corrupción que este programa arroja de manera alarmante.

Si estos miles de millones de pesos fuesen encaminados a la promoción de pequeñas empresas operadas por universitarios en sus diversas ramas y especialidades, veríamos resultados mucho más provechosos, incluso en muchos casos inversiones recuperadas que abrirían nuevas oportunidades. En fin que ya saben quién ni nos mira ni nos oye a los que nos arriesgamos a expresar opiniones contrarias a la de su majestad, que se quedan aquí, en simples expresiones.

Leave a comment

©2012 Casa de las Ideas, Derechos reservados. l Sitio desarrollado por: Freaner Creatives

Search

Back to Top