Se cobrará el desaire la SCT

Comentarios a la noticia, Recientes No hay comentarios en Se cobrará el desaire la SCT 155

La Nota (El Circo de Las5.mx / 11 de abril, 2014): “Aunque dice que es parte del proceso normal en toda aplicación de recursos federales, el delegado de la SCT en Sonora, Javier Hernández Armenta, advirtió que la obra del puente “deprimido” que financió casi en su totalidad la Federación, será auditado en su construcción y en su inversión.

 
Y es que aún cuando asegura que no hay ningún tipo de resentimiento por no haber sido invitado a la inauguración el pasado 1 de abril, Hernández Armenta  aprovechó el espacio que le dieron los medios de comunicación al preguntarle del asunto, para revelar que 25 millones de pesos de los supuestamente 30 que costó fueron inversión de su dependencia, correspondientes al ejercicio fiscal 2013.
 
Es decir, más de 80% del costo lo pagó el gobierno federal, y la autoridad estatal lo inauguró sin invitar a ningún representante de esa instancia… eso ya por sí mismo levanta “sospechosismo” diría Santiago Creel, ¿por qué razón no querrían que acudiera ni “El Zurdo” ni nadie más?… pues ahora sí que quién sabe, pero el caso es que la desconfianza está sembrada, sobre todo porque a decir del funcionario la obra presenta diferencias respecto de lo proyectado… ¡Órale!”

El Comentario:
Este paso deprimido –mal llamado “puente”- ya ha quedado inscrito en el archivo especial donde se guardan las obras mal diseñadas, mal ejecutadas, mal promovidas y más tardadas. Casi un año tomó ejecutar este paso a desnivel que se supone resolverá uno de los muchos problemas viales que existen en nuestra ciudad. Sin embargo, desde el primer instante el paso susodicho despertó la inconformidad de una buena parte de los hermosillenses, que consideran insuficiente, caro y hasta riesgoso dicho paso deprimido. Incluso se llegó a decir en tono jocoso que es un paso tan deprimido que hasta deprime a los automovilistas que lo utilizan.

Se trata –como muchos automovilistas locales han podido comprobar- de un paso con un solo carril (es decir, sumamente angosto) que cuenta con un desagüe pluvial demasiado precario que se sospecha será insuficiente para evacuar el agua de lluvia de una de esas tremendas tormentas de verano en las que en tan solo 20 o 30 minutos cae un auténtico diluvio. Lo veremos y por supuesto lo comentaremos oportunamente. Aunque usted lo dude, o piense que se trata de una broma, la decoración consiste en el tapizado de los muros a base de ¡pasto artificial! Pero bueno, esos son algunos de los detalles técnicos y estéticos de este criticado y criticable pasillo deprimidillo. Paralelamente están los aspectos políticos, que no son menos importantes e interesantes.

Pues resulta que esta obra se construyó prácticamente en su totalidad con fondos aportados por el gobierno federal del orden de los 25 millones de pesos. El costo total se ha declarado en 30 millones, y la diferencia supuestamente fue solventada con fondos estatales. La primera duda es si este pasillo realmente vale tanto dinero, o se ha incrementado su costo por el consabido “moche” que el gobierno del ‘nuevo sonora’ ha puesto de moda desde que llegó para acabar con cuanto hay. Cuando el pasillo deprimidillo fue inaugurado apresuradamente por el gobernador Guillermo Padrés, sin estar completamente terminado, como se pudo constatar durante varios días posteriores a la inauguración al vapor, al acto concurrieron manadas de funcionarios de gobierno y la recua legislativa panista que medra en la LX Legislatura… la crema y nata de la plaga azul, pues… pero no fue convocado el delegado del Centro SCT en Sonora, el ingeniero Javier Hernández Armenta, contraviniendo los más elementales principios de la diplomacia política. Toda proporción guardada, equivale a que en la reciente visita de Enrique Peña Nieto a Sonora no se hubiera invitado a Guillermo Padrés a los actos programados… Dije “toda proporción guardada” ¿eh?

Javier Hernández, viejo lobo de mar de colmillo retorcido en las andanzas políticas, con una flema casi británica ni sudó ni se acongojó, y se limitó a encogerse de hombros diciendo que así es el negocio de los tacos y que no guarda ningún resentimiento por haber sido ninguneado por los sátrapas del gobierno estatal, pero que en virtud de haberse invertido 25 mdp de fondos federales, la dependencia a su cargo realizará una auditoría minuciosa y rigurosa de la obra porque así debe ser, y porque ya han detectado diferencias importantes con el proyecto original. Esperemos que así sea, porque si esa auditoría queda en manos de Guadalupe Durazo, la ínclita contralora “ciudadana” que se ha limitado a encubrir a los bribones funcionarios estatales (que son la inmensa mayoría), a hacer como que hace y a vivir como el resto de los jeques panistas que tienen asolado a Sonora, pues ya estuvo.

Al gobernador Guillermo Padrés le quedan algo así como 14 meses de gobierno, tiempo más que suficiente para acabar con lo poco que queda de este otrora pujante y orgulloso estado… o para descobijarlo y poner al descubierto la inacabable serie de desmanes, atracos, desfalcos, robos y atrocidades que han cometido él y su equipo en el tiempo que llevan (des)gobernando Sonora. Algo nunca antes visto, y que ojalá nunca volvamos a ver. Tome nota.

Author

Oscar Romo Salazar

Nací en Hermosillo, Sonora, el 12 de noviembre de 1937, en la antigua Calle Comercio (hoy No Reelección) al mismito pie del bienamado “Cerro de la Campana”.
Desde pequeño mostré una gran afición por la lectura y a lo largo de mi vida he sido un ávido lector. Leo todo lo que cae en mis manos, desde novelas de ficción, biografías de personajes famosos, libros de superación personal, revistas, periódicos impresos y virtuales… todo y de todo.
Me gusta mucho escribir sobre mi ciudad, sobre todo la pequeña ciudad donde me crié y donde crecí, dicen que tengo una gran memoria porque recuerdo cosas que sucedieron cuando yo estaba muy niño. Es posible. Trato de mantener vivos mis recuerdos escribiéndolos y compartiéndolos con quien quiera leerlos.
Estudié primaria, secundaria y preparatoria en Hermosillo, y posteriormente me fui a Monterrey a estudiar la carreta de arquitectura, la cual finalmente terminé en la ciudad de México, D.F.
Me casé cuando aún no terminaba mi carrera y formé mi familia con María Emma Freaner, originaria de Nacozari de García, quien me dio tres hijos: Oscar Upton, Carlos Eduardo y Leonel, los tres casados con excelentes mujeres. Tengo siete nietos, cuatro varones y tres mujeres, la mayor de 15 años y el menor de un año y medio.
He dedicado los últimos 26 años de mi vida a escribir, 25 de ellos en el periódico “El Imparcial”, y durante varios años lo hice simultáneamente para el periódico diocesano “En Marcha”, cuando lo dirigía con gran tino el padre Teodoro Pino, hoy Obispo.
Durante dos años y medio, de 2004 a mediados del 2007 tuve un programa de análisis político en Telemax al que llamé “Controversia”. Dicen que tuvo bastante éxito y que mientras duró fue muy visto.
El año pasado abandoné a “El Imparcial” por incompatibilidad de criterios y visiones con la actual dirección, y durante un año y medio aproximadamente (de principos del 2009 a mediados de este 2010, he venido colaborando con el portal “Contactox” de Claudio Escobosa Serrano.
Desde al año 2008 soy Presidente del Consejo Consultivo de Zona Histórica de Hermosillo y soy miembro de la Sociedad Sonorense de Historia.
En el mes de mayo de este año 2010 presenté mi libro “A Contracorriente: 25 Años Desde la Trinchera”, el cual fue editado por el Instituto Municipal de Cultura y Arte. Este libro es una primera compilación de unos 200 artículos de los más de dos mil que escribí durante el cuarto de siglo que tengo escribiendo.
Formo parte del elenco de escritores de “Casa de las Ideas”, un espacio donde espero concluir mis días como escritor, y desde donde me propongo seguir contribuyendo con mis escritos e ideas a mejorar en lo posible mi comunidad y, como soñar no cuesta nada, también el mundo donde vivo.

Leave a comment

©2012 Casa de las Ideas, Derechos reservados. l Sitio desarrollado por: Freaner Creatives

Search

Back to Top