Nada que perder

Alejandro Orozco, Recientes No hay comentarios en Nada que perder 18

Llegó a mis manos una imagen en la que una mujer dedicada a la política se acerca a lo que ella piensa es un toro de lidia y lo alimenta; señalando con ello que el bos taurus no embiste a menos de ser provocado. Una imagen y argumento interesantes, de no ser porque al animal que se acerca es un buey.

Las hordas de animalistas se dieron a la tarea de propagar dicho video, manifestando con ello su completa ignorancia, explotando la sensiblería de otros ignorantes como ellos, y claro promoviendo el nombre de la fulanita de tal, que a fin de cuentas era el objetivo en la búsqueda de un puesto público, remunerado por el erario, claro está.

No tengo nada en contra de los llamados animalistas, los auténticos, los que han decidido dejar de comer carne y productos derivados de animales, los que no usan zapatos ni cinturones de piel, los que hacen un sacrificio real; porque privarse de un T Bone, cortado a pulgada y cuarto, asado a la parrilla con carbón de mezquite; definitivamente si es un sacrificio.

En cambio, contra los bufones que se dicen animalistas y siguen echando sus taquitos de longaniza, cuando les alcanza para ello; que solamente se sientan a dar clics en la computadora o celular comprado a plazos, y que confunden un toro con un buey, no puedo más que tener desprecio; algunos dirían que lástima por su ignorancia, pero no, es desprecio pues estamos en una época en la que el saber está al alcance de todos, como nunca lo ha estado, y quien decide ser ignorante lo hace por voluntad propia.

Estos sujetos, con sus movimientos, no tiene nada que perder, si existen o no ranchos cinegéticos; siguen cobrando su quincena igual. Si las calandrias son tiradas por caballos o eléctricas, para ellos da lo mismo. Si se dan corridas de toros o no, su vida continua igual.

En cambio, para quienes trabajan en la ganadería, sea cual fuere su enfoque; si les afectan las leyes que se aprueban por personas que tienen un total desconocimiento de lo que votan, y que son movidos a sufragar por la presión de colectivos de ignorantes, no por el estudio serio de las leyes que votan.

Más aun, los propios animales que dicen defender resultan afectados. Le pongo un ejemplo; usted tiene una calandria en Guadalajara, la tira un caballito que se come una paca de paja cada tercer dia, misma que cuesta poco más de 200 pesos. Ahora le salen con que ya no podrá usar su caballito, que la modernidad ha traído la electricidad. Bueno, no creo que vaya a mantener su equino como mascota, o que algún ganadero se lo vaya a recibir para que paste en su rancho, no; lo va a llevar al rastro y como dicen los animalistas, “si el caballo hablara”, seguramente preferiría seguir tirando su calandria que convertirse en alimento procesado. Pero los caballos no hablan; solo Mr. Ed.

De modo que a esta moda de convertirse en activista (si dar clic es actividad) no le encuentro nada bueno, solo es una manera de propagar la ignorancia en un gremio que no tiene nada que perder.

 

Leave a comment

©2012 Casa de las Ideas, Derechos reservados. l Sitio desarrollado por: Freaner Creatives

Search

Back to Top