México, país de incrédulos y falsos redentores

Oscar H. Paco Barrera, Recientes No hay comentarios en México, país de incrédulos y falsos redentores 45

Imposible resistirse a comentario que tiene que ver con la detención en Guatemala del mexicano más buscado de los últimos tiempos Javier Duarte el ex gobernador de Veracruz. No es aun determinado el monto de la sustracción de recursos que del erario hizo este representante de la “nueva generación” de clase política gobernante; pero de que es una cifra exorbitante lo es. ¿Y los socios, alcahuetes, cómplices y aliados qué?

Una de las grandes decepciones del pueblo mexicano, hundido actualmente en la peor de las condiciones que es la desconfianza e incredulidad que además, es alimentada por liderazgos que hacen de esto su forma de crecer en la preferencia social; elemento indispensable para lograr el poder objetivo final, más que remedio o solución del problema. Entre otras condiciones que aportan al desanimo social, está el no saber cuándo y cómo la justicia no tan solo coloque tras las rejas al manilargo sino que de manera clara, expedita y justa regrese lo robado a quien le corresponde.

Pero regresado al tema, por mucha panza que Duarte tenga, imposible que el banquetazo que se dio en seis años de robarle a los veracruzanos lo hiciera solo. En ese mesón debió haber una larga lista de comensales igualito que en Sonora con Guillermo Padrés y pandilla que lo acompañó, recibieron dotaciones pequeñas o grandes en esa danza de la millonada repartida.

Un poder ejecutivo sin la unión del poder legislativo es imposible realice sus proyectos sanos y viables o insanos y perversos como es el caso. Diputados, miembros del gabinete, iniciativa privada que tranza con sus negocios, partidos políticos que nadan de muertito simulando no ver los desmanes de su membrecía cuando asumen el poder; son igual de culpables y deben ser causa del juicio que legalmente se instruya. Estamos viendo un desfile de delincuentes que han gobernado diferentes estados de la república de los cuales siete se encuentran detenidos en prisiones mexicanas o extranjeras como es el caso de Mario Villanueva de Quintana Roo; Andrés Granier de Tabasco; Jesús Reyna—interino—de Michoacán; Guillermo Padrés de Sonora; Flavino Ríos—interino de Veracruz y recientemente capturados en Italia y Guatemala respectivamente, Tomas Yarrington de Tamaulipas y Javier Duarte de Veracruz. Otros tantos circulan por el mundo amparados y algunos más se encuentran en la etapa de investigación e integración de sus expedientes por el ministerio público en sus respectivos estados o bien por parte de la PGR.

Es de hacer notar que los delitos por los que han sido detenidos, perseguidos e investigados obedecen más a violaciones del orden federal que de las fiscalías estatales y eso no es difícil de entender, ya que en contra de lo segundo es cuando el sistema de amparo de la justicia federal contra los actos locales es prácticamente alcanzable, posible.

Los sonorenses, veracruzanos, tabasqueños o de cualquiera de los 32 estados que conforman la nación, en su gran mayoría ignoran los procedimientos judiciales que por el uso de tecnicismos de quienes tratan de explicarlos, no se dan a entender. Mantiene la sociedad estatal un alto grado de insatisfacción porque exigen que Padrés y cómplices en el caso de Sonora o Duarte en Veracruz regresen lo robado.

Por ejemplo en el caso Sonora, lo robado al erario estatal ni siquiera es tema que juez alguno atienda ya que los delitos por lo que el pillo ex gobernador está en la cárcel, obedecen a casos relacionados con defraudación fiscal equiparada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. De acuerdo con la ley, el delito de defraudación fiscal se debe a la consignación en declaraciones de ingresos menores a los realmente obtenidos, delito que está previsto en el Código Fiscal de la Federación. Además, dentro de la acusación se encuentra el de operaciones con recursos de procedencia ilícita, sancionada en el Código Penal Federal, ya que se le acusa de transferir recursos derivados de una actividad ilegal, de territorio extranjero al territorio nacional. También de ocultar el origen y destino de recursos producto de una actividad ilícita, así como ocultar propiedades.

Enrique Peña Nieto, presidente de la república es por razones mediáticas y de intereses políticos que se alimentan de la diatriba y ocultamiento de las verdades, hasta hoy es el peor calificado socialmente de cuantos han ocupado la silla no sé si más cómoda, pero si la más ambicionada de cuantas sillas existan en México. Muy pocos difunden que la más extensa de las persecuciones contra corruptos y lideres de carteles criminales se han dado en este sexenio; lo que no sucedió en la docena trágica de Vicente Fox y Felipe Calderón y su PAN, aunque se digan puros e impolutos enemigos de la corrupción, a la que no aceptan como defecto propio aun y cuando la máxima expresión de la podredumbre sucedió en Sonora y se encuentre el cabecilla encarcelado.

El PAN y su eterna búsqueda de cambio falló y sigue fallando y haciendo uso de su principal virtud que es el cinismo y la completa falta de vergüenza y ausencia de culpa de los corruptos y los corruptores ante sus acciones, ahora trata de lavarse las manos y junto con Andrés Manuel López Obrador derivan hacia otros rumbos el que se obtengan éxitos cuando se atrapan delincuentes en fuga. No libero al PRI en lo que le toca como parte de la carga de culpa que le corresponde y dejar que el gobierno que emano de sus filas sea juzgado sumariamente sin que la dirección partidista adopte una obligada posición sino de defensa, si de información objetiva de lo logrado. Solamente la intolerancia de quienes quieren el poder sin importar los medios, insisten en convertir aciertos en defectos o errores; ante la ciega y desconcertante pasividad de quienes no son aptos para jugar la defensiva y digieren todo lo que ofensivamente les es enviada.

Los falsos redentores que sin propuesta alguna ofrecen un mejor mañana, tan solo por ser ellos los beneficiados con los votos que les lleven al poder surgen cada temporada electoral, aunque el mayor de los envenenadores tenga 18 años en campaña sin ofrecer como elemento para ser mejores otra cosa que no sea su persona; cada vez más parecida al priismo populista del que surgió en los tiempos de Echevarría y López Portillo. Lo más difícil será tratar de convencer al México agraviado, empobrecido e incrédulo de que no se trata de cambiar para estar iguales y menos aun, para estar peor.

A SUS ORDENES EN: oscarhpaco@hotmail.com; Twitter: @PacoBarrera y FB Oscar Héctor Paco Barrera

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