Lo políticamente correcto

Alejandro Orozco, Recientes No hay comentarios en Lo políticamente correcto 46

Una vez estando en la redacción de 12 Noticias, escuché a Luis Alfonso decir “nunca digas como periodista lo que no puedas sostener como hombre” y es una frase que se me quedó grabada y que he intentado guie la forma en que trabajo y me desenvuelvo.

Confieso que me decepciona la forma en que hoy en día las personas desisten de su propia opinión con tal de no incomodar a quienes por tener acceso a alguna red social se autonombran mayoría y por ende, propietarios de la razón. Lo vemos en temas como el aborto, los matrimonios “igualitarios” y tantos temas más en que a veces es preferible para algunos, guardarse su propia opinión en lugar de expresarla y enfrentar las consecuencias de ello.

Conozco la situación muy de cerca en el tema de la Fiesta Brava, soy aficionado a la misma y soy torero; conozco los triunfos y conozco las cornadas pero poco duelen éstas ante el desencanto que provoca la ignorancia de los que se llaman antitaurinos en el desarrollo de una actividad que aporta mucho al desenvolvimiento de las personas así como a la construcción de valores como son la tenacidad, el respeto o la templanza.

Hablo de ignorancia pues el principal argumento que esgrimen quienes no gustan de la Fiesta, es el sufrimiento del toro, que en realidad por la genética de esta sub especie, no es tal; hay bastantes tesis muy bien documentadas que refieren como el sistema endocrino del bos taurus da lugar a un umbral del dolor muy por arriba del resto de las especies, y sin dolor, no hay sufrimiento y por lo tanto tampoco tortura. Pero para entender esto, es necesario leer, y hoy en día no está de moda.

En alguna ocasión en un debate televisivo frente a quienes no gustan de la Fiesta, uno de los interlocutores me dijo “Si el toro hablara; estaría en contra de las corridas” y la respuesta natural no pudo ser otra que decirle, “Si el toro hablara, seria locutor y no necesitaríamos la presencia del moderador” y es que por romántico que pueda ser pensar que los animales son como los humanos, la realidad es distinta, los toros no hablan; dan cornadas. Y en Sonora, muy buena carne.

Es cierto, el toro de lidia muere en el ruedo; la muerte y la vida son asuntos naturales, es solo, que la sensibilidad de algunas personas, pretende que como a ellos este espectáculo no les agrada, no deba agradarle a nadie, y quien piense distinto, deberá estar equivocado; no dan espacio a mas opinión que la propia. Sin embargo, muchos animales mueren para aportar beneficios al hombre; son más las muertes que provoca un humilde pescador en Tastiota, asfixiando a miles de camarones, que las que pueda causar el Matador con más carteles en su vida, sin embargo, a los “amantes de los animales” (término que de por sí resulta algo incomodo) no les interesa porque no se puede presenciar en un ruedo. Alegan que la diferencia es que de asfixiar crustáceos no se hace un espectáculo, pero es muy probable que a los mismos les valga poco que los vean o no, hace un rato estaban vivos en el mar y ahora están agonizando al sol en la cubierta de una panga. Y eso es lo que cuenta.

El motivo que encuentro más valido y respetable para no gustar de la Fiesta Brava, es la sensibilidad, hay a quien este encuentro entre el toro y el torero resulta sangriento y desagradable; y respeto mucho su opinión. Es por eso que las corridas se dan en los ruedos y se paga un billete para poder acceder a ellos. Pero lo cierto es que si no se dan corridas, el impacto positivo en el ecosistema es prácticamente nulo; y la verdad, cualquiera que haya pasado cerca de alguno de estos “antitaurinos” que se manifiestan por las afuera de las plazas, corroborará que harían más bien a la naturaleza bañándose con más frecuencia de la que lo hacen.

Es por eso, que le agrade a los demás o no, yo estoy a favor de la Fiesta Brava, y estoy también a favor de que a usted pueda no agradarle; pero más aun, estoy a favor de que cada quien defienda las causas que le parecen justas, usando argumentos validos y verdaderos, no falacias ni mentiras. Nadie trascendió por ir con la corriente haciendo lo que era políticamente correcto, y en este mundo, ahora, nos hacen falta personas que propongan y defiendan ideas, no que se sometan ante la opinión de los que se hacen llamar, “la mayoría”.

 

Leave a comment

©2012 Casa de las Ideas, Derechos reservados. l Sitio desarrollado por: Freaner Creatives

Search

Back to Top