Las quimeras presidenciales

Oscar H. Paco Barrera, Recientes No hay comentarios en Las quimeras presidenciales 35

La seguridad es sin duda alguna el tema nacional más discutido y reclamado por los mexicanos en estos momentos. Nada que suceda en el resto del mundo es superior al infierno que vivimos dentro de los límites de nuestra nación. Los crimines de personas de todas las clases sociales y géneros ya no son y duele decirlo, causa de sorpresa. Hemos perdido la capacidad de asombro ante sucesos de sangre y solo pasan como noticia. Lo mismo en el sur que en el norte o el centro del país, la inseguridad reina y se a adueñado no solo de regiones, esta presente en cualquier lugar y a toda hora.

Al PRI y al PAN y otras fuerzas políticas les ha costado perder elecciones gracias al crecimiento de este importante renglón de la convivencia social. Que el presidente y su corte me diga todos los días que es un problema heredado de gobiernos anteriores, no me convence; porque ellos ganaronesa presidencia, el congreso de la unión y los congresos locales haciendo señalamientos y muy duras críticas, a la incompetencia de no saber atacar el problema los que gobernaban entonces. El dijo en sus discursos de campaña que resolvería el problema y ni siquiera tiene—esta demostrado en las improvisadas y contradictorias ruedas de prensa en donde dice tener otra información, diferente a la que le brinda su gabinete—un plan estructurado que los incluya a todos los obligados a atender el problema.

 Mujeres e infantes son ya parte de la estadística de muertes en acciones punitivas con cargo al crimen organizado. Las fuentes oficiales que deben rendir información sobre estos hechos se han vuelto cada vez más frías y los números van en aumento, sin definir al menos unas cuantas lineras de investigación que permitan cuantificar quienes exactamente, pertenecen al mundo de lo ilegal y por sus relaciones en ese ambiente pudieron ser sujetos de cobros de facturas, al máspuro estilo de los círculos mafiosos. No separan de la estadística global cuantos corresponden a homicidios planeados o imprudenciales que nada tienen que ver con el tema anterior y lo más lamentable, quienes sin deberla ni temerla son víctimas indirectas del sucio mundo que menciono.

No crea lector, lectora, que es agradable dudar de los dichos y hechos del presidente de México que seguramente estámuy preocupado por estos crímenes. No soy antagónico por oficio de Andrés Manuel López Obrador y su morena, pero mientras no defina el rumbo de su gobierno con claridad y sin ocurrencias, seguiré manifestando mis puntos de vista que difieren normalmente de la política nacional de AMLO. Hoy les comento sobre mis apreciaciones en materia de seguridad.

Escuché con atención en la perorata mañanera de AMLO el lunes de esta semana desde la siempre bella ciudad deVeracruz, las respuestas dadas en torno de los crímenes que han venido al alza, sellándose con el crimen colectivo en Minatitlán y Coatzacoalcos, en semana santa. Hay respuestas muy inconsistentes y más sentimentales que efectivas; por lo tanto, dejan una carga de dudas igual de grandes que el problema.

Hacer creer que los programas asistenciales en efectivo y no en especie resolverán problemas sociales, además de añejos complicados; es mas que una ilusión una esperanza que en el corto plazo no funcionara.

La pobreza que para AMLO es el origen de los males de inseguridad, se resuelve con educación, servicios públicos asequibles, salud pública garantizada, seguridad y justicia social y sobre todo promoción de la inversión privada para la creación de nuevas fuentes de empleo bien remuneradas. Lo demás que se diga, como la invención de programas en base a la distribución de dinero, no dejan de ser paliativos y en un caso perverso, la conquista de electores que aseguren la permanencia en el cargo público de quien los crea y los promueve.

Asegura el presidente que en cuanto los programas sociales fluyan, la inseguridad bajara. Culpar exclusivamente a la pobreza del crecimiento pandilleril de los grupos delictivos no deja de ser un mero argumento que justifica en la inmediatez la presencia del problema. Los clasemedieros provenimos en gran escala de hogares pobres patrimonialmente hablando, pero ricos en valores y esforzados en la superación mediante la educación,fundamentalmente. La pobreza no es el reflejo necesariamente de la escasez de dinero, manifiesta muchas más carencias personales que inclusive, llegan a ser herencias familiares.

Ni los ninis, menos los adultos mayores o madres solteras están ahora involucrados en el bandolerismo del narco. No veo como traficantes y sicarios se bajen de sus pick up y camionetas blindadas a recibir apoyos del gobierno, para cambiar su sistema de vida y sumarse a la buena intención de la cuarta transformación.

Luego agrega el mismo presidente que con la guardia civil militarizada, por mas que se insista en su ordenamiento civil, en seis meses se verán cambios y se restablecerá el orden y la seguridad. Quisiera ser objetivo y sobre todo optimista en esto, pero la experiencia de 12 años de combate al crimen organizado, nos dice que no se vislumbran destellos de solución en los siguientes meses, agregaría que ni en los próximos años.

La industria del narcotráfico, secuestro, trafico de personas, robos de autos y mercado de armas no es nacional; es parte de la globalización en que nos incluimos por necesidad y en la que concurren innumerables intereses internacionales valuados en muchos miles de millones de dólares.

Ser el patio trasero de los gringos, no nos privilegia en absoluto. Igual que en las vecindades el patio trasero acumula chácharas y basuras que afean el frente, más cuando hipócritamente se trata de dar una cara al mundo que no corresponde. A este patio trasero le acumulan armas de todo calibre que generan divisas muy importantes que ingresan al país sin ton ni son y que hacen de los ejércitos de maleantes, grupos armados dispuestos a todo en tal de producir dólares. En ese patio trasero el trasiego de drogas de todo tipo es común, para hacerlo llegar a los ansiosos consumidores que pueblan la nación más poderosa del mundo.

En ese patio trasero también se genera la lavandería de dinero más enorme, que no es combatida en toda su potencialidad por la hacienda nacional, que es a quien corresponde hacerlo. En ese patio trasero se explota de diversas formas a personas humildes llegadas de varios países, cuya brújula apunta al sueño americano.

La multi anunciada guardia nacional—algo así como la legión de héroes que encabezaba Superman—quizás de un orden a los trabajos de combate al crimen organizado bajo un solo mando, que apunta al mandato militar. Nada nuevo bajo el sol, pues esta lucha repito, esta desde 2006, aunque ahora el grito de guerra será: “Mas vale abrazos, que balazos”; ojalá los malandros lo entiendan.

Los militares que antes, cuando AMLO estaba en campaña debieran estar en los cuarteles, ahora que es presidente, deben estar en la calle con mando, estrategia y responsabilidades que un día pueden chocar con los ordenamientos civiles que en muchos casos, están por debajo de la disposición militar.

López Obrador es en teoría presidente de todos lo mexicanos. En la practica es presidente sin ganas de escuchar a los fifís, conservadores y mafiosos del poder. No une, no hace equipo con los unos y los otros. No le interesa convencer, solo quiere la aceptación sin condición de su profesada verdad. Estás por interpretación de su ególatra personalidad, con él o eres contra de él. Mexico requiere del esfuerzo de todos, sin mesías y sin salvadores; solo necesita de patriotas.

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