La Cenicienta Mexicana en la Casa Blanca

Oscar H. Paco Barrera, Recientes 1 comentario en La Cenicienta Mexicana en la Casa Blanca 99

Hoy me internacionalizo en mis afanes de escribidor. Le confío la diferencia entre escritor y escribidor: El primero es  la persona que disfruta de las mieles del triunfo. Se gana la vida con sus publicaciones. La inspiración acude abundante a su pluma. Todos y cada uno de los lectores admiten sin paliativos su talento. El segundo el «escribidor» es aquel qué sólo un reducido grupo de amigos conoce su afición a las letras y que insiste en sus afanes retóricos sin más pretensión que dejar plasmado en cualquier página lo que él o ella quieren decir. Después del breviario cultural gratuito, continúo.

Me llama poderosamente la atención que uno de los precandidatos más fuertes del partido republicano de los estados Unidos de Norteamérica para competir con doña Hilaria Clinton la presidencia del país más poderoso del mundo, siendo millonario de nacimiento, hijo y hermano de expresidente de esa nación, de una familia ultraconservadora, nativo del estado más racista Texas; de nombre Jeb Bush tenga por esposa a una mexicana nativa de León, Guanajuato, de nombre Columba Garnica Gallo. La ex primera dama de la Florida—Jeb fue gobernador en dos periodos de ese estado—es hija única de un matrimonio que se divorció cuando ella tenía diez años. Su padre (José) cruzo de bracero al estado de california para trabajar en las labores del campo, al tiempo logró legalizar su estancia.

La madre de Columba, Josefina, vivió según los biógrafos de la Cenicienta de este cuento, una terrible violencia intrafamiliar pues José la golpeaba periódicamente ante la presencia de la niña que cuenta de una ocasión en la que fue testigo de cómo su padre le rompía una mano a su mamá al pegarle con la hebilla de su cinturón. Fue tan fuerte el resentimiento que la señora Bush tuvo para con su padre que jamás le permitió ver a sus hijos, sus nietos. José murió solo en los Ángeles en el año 2013. De Josefina nada esta anotado en esta historia en su parte final.

Columba es una mujer de carácter indudablemente, que ejerce sobre su marido importante influencia—ojo, como mexicanos nos conviene la Columba—a tal grado que contra la voluntad de toda la familia Bus h logró ingresar al exclusivo clan hace ya 40 años y siendo no católicos la familia del marido, a Jeb por sus purititas….pistolas lo hizo convertirse al catolicismo. Ella es madre de tres hijos, dos varones y una damita y ellos los hijos, sus primeras palabras no fueron en inglés, su madre los crio con el español de su origen, hasta que tuvieron que ir a la escuela. Imagínese gringuitos que no hablaban inglés. No es una pareja muy pareja, pues él; es un hombretón con un par de centímetros menos de los dos metros, mientras que nuestra heroína apenas si pasa del 1.50 metros de estatura.

Esta historia que no la escribió Disney, que es un hecho de la vida real empieza cuando un joven texano llega a Guanajuato en plan de estudio, conoce a una chiquilla de 16 años, criada solamente por su madre y Cupido el aguerrido y zapetudo angelito se encargó de flechar a los jovenzuelos, ella sin hablar ni leer inglés y el con el mínimo español doméstico (buenos días, comer, dame de eso y ella le dio) se entendieron de inmediato y amanecieron en Acapulco—así cuentas sus biógrafos, aclaro—luego él regreso sin certificado de estudios en México, pero con mujer mexicana, se casaron y han sido muy felices. Y colorín colorado este cuento no está acabado.

Ella, Columba Bush, narra que no es la política lo primordial en su vida, pero que en tratándose de familia ha estado en las campañas de su suegro y su cuñado, pronunciando discursos en español dirigido desde luego a los latinos que votan. En la Florida cuando su marido fue gobernador, ella organizo voluntarias para la atención de la mujer abusada, madre soltera y en condición de vulnerabilidad. Los republicanos no son agradables a la mayoría de los mexicanos, en este caso, nacionalizados o nacidos en el gran País. Sus políticas—del partido—no están encaminadas normalmente a la protección del ciudadano pobre, ellos más bien protegen al capital, al inversionista, al generador de empleos.

Jeb Bush es uno de los republicanos que si aceptan la necesidad de nuevas leyes que den entrada a trabajadores indocumentados que por años han sido de provecho al sistema norteamericano y lo es gracias a la labor que su esposa realiza para buscar cómo ayudar a sus paisanos en aquellas tierras. Los Bush han mantenido una relación estrecha con el pueblo de México en lo político y en lo económico. Hay Capital de ellos trabajando en empresas petroleras al servicio de PEMEX y fue durante el gobierno de Bush padre que se aterrizó aquella controversial ley Simson-Rodino iniciada por el republicano Ronald Reagan, que dio legalidad a varios millones de indocumentados, particularmente mexicanos. Hoy son los republicanos los más reacios en aprobar la ley migratoria que promueve el presidente demócrata Obama, que legalizaría como en los años de 1995-99 a millones de inmigrantes de varias nacionalidades, pero más mexicanos.

Las elecciones en aquel País serán el próximo año, en noviembre del 2016. Los Demócratas aunque hay varios enlistados seguramente votaran por Hillary Clinton quien es ampliamente conocida y favorecida por el voto latino. En el Republicano hay un tipo fantoche y enemigo de los mexicanos, aunque se lleve nuestro dinero a partir de sus grandes inversiones en negocios de hospederías; me refiero a Donald Trump que goza de las simpatías de racistas que aseguran que Jesús hablaba inglés, tenía ojos azules y calzaba del número 12. Analistas políticos gringos creen que será Trump quien haga candidato a Bush gracias a sus odiosos discursos ególatras y ofensivos, contra un Bush ligado a México y en defensa de sus trabajadores. Doña Columba será la encargada de crear compromisos con los latinos para aterrizar la ansiada ley de inmigrantes que dé cabida en USA a millones de trabajadores hoy en condición de indocumentados. Bush con todo y su mexican wife, no la tiene fácil; Doña Hilaria será un hueso duro de roer que tratará de repetir la hazaña de su marido William Clinton que le ganó la presidencia a  Bush papá cuando este trato de reelegirse.

Pero como mexicanos ¿Qué le parece una paisana como primera dama del gran País ocupando la casa blanca?—la de allá, la que no está en litigio—y haciendo que tipos como Trump le rindan pleitesía ¿A mí? no me gusta, me encanta la idea.

oscarhpaco@hotmail.com 

Twitter  @Paco Barrera   

1 Comment

  1. Lourdes Yañez 13/08/2015 at 10:09 am

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