El Huatabampo que se nos fue: los músicos (I)

Bulmaro Pacheco Moreno, Recientes No hay comentarios en El Huatabampo que se nos fue: los músicos (I) 51

Es errónea la versión de que Huatabampo fue fundado en la década de los setenta del siglo XIX por un tal Mr. Wayla. La actual ubicación de la cabecera municipal data del 29 de marzo de 1891 (según el testimonio del teniente coronel Rodolfo S. Palomares, quien por instrucciones del general Marcos Carrillo, jefe de la Primera Zona Militar, tuvo a su cargo el trazo inicial del poblado). Es decir, Huatabampo tiene ya 128 años como asentamiento y apenas 120 de municipio, porque el decreto para asignarle tal categoría, firmado por el gobernador Ramón Corral Verdugo, data de diciembre de 1898. 

La versión de que Álvaro Obregón Salido formó parte de una pequeña orquesta que amenizaba los bailes en Huatabampo junto con Manuel Espinoza, es cierta. Obregón, es sabido, desempeñó todo tipo de oficios antes de irse a la revolución a principios de 1912: Agricultor, vendedor de zapatos, empleado comercial, profesor de primaria, obrero de un molino harinero, compositor, poeta, escritor, músico, regidor, candidato a diputado local suplente, presidente municipal y declamador, entre otras. Al doctor Fernando Ocaranza le tocaría atenderlo de una mordida de perro en Guaymas, cuando se desempeñaba como orador de una campaña.

Tomás Guzmán Corona llegó a Huatabampo en 1903, procedente de Cacalotán, Sinaloa, en donde nació (1884). Fue el fundador de la banda Estilo Sinaloa Hermanos Guzmán, que a su muerte (1950) heredara a su hijo Tomás Guzmán León y éste a su vez (1966) a “Wencho” (Gaudencio) Guzmán, que a su muerte (2006) se la dejó al recordado “Palomo” (Tomás Guzmán Leyva) quien falleció en octubre de 2008. Una organización musical de lo más longeva (94 años): De 1914 al 2008. El nieto del fundador, Tomás Guzmán Gastélum, dirige la agrupación musical Los Jocobitos.

La otra banda, la de los Hermanos Jocobi, fue creada en 1944 por Plácido y Martín Neyoy Jocobi. En 1976 la dirección de la banda le fue heredada a Lupe, el mayor y, a su muerte en 2010, la continuó el nieto del fundador: Marcos Neyoy Gutiérrez. Recientemente ha brillado la banda Cielo Sonorense, antes la Buffalo Band, de los hermanos Hernández.

Otro vecino destacado de Huatabampo de nombre José Manuel Valenzuela Acosta (Pepe Martín) —en honor a San Martín de Porres—, con un problema evolutivo de la vista, estudió canto por correspondencia en una escuela de la Ciudad de México, graduándose con honores en su examen ¡por teléfono!— con la canción “Bésame mucho”. El famoso “Pepón” (por su altura) formó su propia orquesta (Los Dinámicos) con especialidad en música romántica, boleros y la rumba; tocaba magistralmente la guitarra acústica con pastilla,. Originalmente, era asociado de Pepe Gómez, con quien por años alternó, al final “Pepón” se quedó solo y amenizó en la zona de tolerancia principalmente y en los distintos centros de reunión social (bodas y 15 años), por más de 40 años. Don Pepe —de Etchojoa—, que siempre vivió en la esquina de Constitución y 5 de Mayo, murió en diciembre de 1995 a los 72 años y es recordado por su talento, originalidad y sencillez.

Don José Gómez Blanco, de Sinaloa, llegó a Huatabampo invitado por el padre Mateo Dieyreux (1938 a 1960, en Huatabampo). Nunca lo presumió, pero fue desde los 10 años amigo de Pedro Infante. Eran de la misma generación (1917) y juntos inauguraron la estación de radio que el hermano de Gómez instalara en Culiacán. Infante emigró a la Ciudad de México a buscar nuevos horizontes y Gómez viajó primero a Navojoa y después a Huatabampo, pero la amistad se mantuvo, al grado de que en las dos visitas del ya famoso Infante a Huatabampo, por el primero que preguntaba era por —su compañero maestro de guitarra— y en varias ocasiones se lo quiso llevar a la Ciudad de México, a lo que Gómez siempre se negó. Don José fue un músico muy versátil que lo mismo cantaba que tocaba el órgano, la guitarra, la trompeta y la batería. Tuvo su propia orquesta y en varias ocasiones apoyó a otros conjuntos. Formó escuela. Llevó una vida discreta. Murió en 2007 a los 90 años.

Armando Toledo fue otro de los grandes cantantes que ha dado Huatabampo. De repartidor de leche —de El Caro— a compañero de cuarto de Gilberto (Sahuaripa) Valenzuela y de andadas con Javier Solís en la Ciudad de México. Toledo hizo pruebas y grabó algunas canciones. Son célebres sus interpretaciones de “La pava”, la más famosa, así como “Mi dolor” y el pasodoble en honor a Manolo Martínez. Sus últimas apariciones públicas se dieron con el Sahuaripa en la campaña de Xicoténcatl Leyva en Baja California. Murió en Mexicali en 1997.

A principios de los sesenta se formó el grupo llamado Los Colegiales, integrado por estudiantes de la Secundaria 17: Adán Valenzuela, José Abel Valdez, Arnulfo Gómez, Rolando Mendívil, Jorge (Conejo) Yocupicio y Gonzalo Ávila. Durarían de 1964 a 1967. Del grupo, solo Adán Valenzuela —hoy de 72 años y a punto de cumplir 60 de músico— continuaría por muchos años. Primero como parte de algunos grupos (Colegiales, Melódicos, Mayos, Sonorámica Brass, La Mancha, Do-Re-Mi) y después como solista y músico exclusivo del recordado Yanty Bar. Gonzalo formaría su propia agrupación musical a la disolución de Los Colegiales. Fueron Los Mayos, que con Ávila y su hermana Guadalupe y Adán estarían hasta principios de 1970.

En ese mismo año surge la agrupación H-70, uno de los más longevos en el pueblo, tocan durante 42 años y se disuelven en 2012 al retirarse su principal operador Gonzalo Ávila. Los H-70 alcanzaron a grabar 14 discos LP bajo las firmas de Mussart y Acuario. Se les extraña. 

En los sesenta surge también el primer conjunto norteño del pueblo llamado los Cachorros del Norte, formado por Lupe, Trini y Ramón Delgado Ochoa, todos del barrio El Alhuate. El grupo actuaría por muchos años, hasta que se transformó en Trini y Ramón. Se reagruparon después como trío y residen ahora en La Escalera.

Huatabampo aportaría a dos avecindados de Pueblo Viejo (Juan y Patricio Lugo) para la formación del conjunto norteño Los Lobos del Norte, con sus parientes Tito y Memo Lugo, del Ejido Compuertas, de Ahome. Célebres por sus éxitos “Quisiera amarte menos” y “Ausencia”, de finales de los sesenta del siglo XX, se disolverían al optar Memo Lugo por actuar como solista e irse a radicar a Tijuana, Baja California.

Los Melódicos de Huatabampo surgen como el primer grupo del pueblo que grabaría 3 discos L.P. Al conjunto, integrado primero por Antonio Cital, José Albino Valenzuela, Alonso Ruvalcaba, Ernesto Almada y Jesús García, se sumarían después Enrique López y Adán Valenzuela. Tuvieron mucho éxito y fueron muy activos regionalmente entre 1965 y 1973. A la disolución del grupo, cada uno de ellos siguió carrera propia y solo sobreviven dos de sus integrantes: José Albino, que en enero próximo llegará a los 90 años, y Jesús García, que ronda los 76. El “Mago” López formó su propio grupo (Los de Enrique), de efímera duración, y después se dedicaría de lleno a la carrera de ventrílocuo con sus personajes Chenchito y Gigio.

Los Chenos se fundan como La Fórmula Secreta en 1970 con cinco miembros, incluidos Rosendo Villalobos y José Ramírez. Sobreviven con un solo concierto y deciden cambiar a  “Imágenes del Sonido”, hasta finales de los 70, para pasar a ser Los Chenos Band hasta 1998. A la fecha, han resurgido con su director, activo ya con 48 años en el ambiente musical y como empresario musical. 

Los Red King, de Jesús Gabino y Juan Corral Higuera, duraron muy poco. La Producción Musical, de los hermanos Laguna solo duró un año, Los Sioux, de Manuel Sanchez Jr., duraron poco tiempo también.

El grupo Playa Blanca inició con los estudiantes de la secundaria nocturna Faustino Félix, en 1975. Duran 13 años. El grupo se separa y se forma el Tropical Agua Azul, que desaparece en 1999. El líder visible de ambas agrupaciones musicales fue Manuel (Mono) Hurtado Nieblas.

Los Píkaros del Norte retomaron esfuerzos individuales de músicos que se forjaron en bares y cantinas del pueblo. También grabaron 15 discos. El grupo formado en 1972 toca la mitad del año en Las Vegas, Nevada, y Phoenix, Arizona, y la otra mitad en Huatabampo. El nombre de “píkaros” fue idea de Francisco Ibarra Ceballos —con humor—. Así les llamaba porque —decía— nunca le pagaron el dinero que les prestó para adquirir los instrumentos musicales cuando empezaron su carrera.

Don “Manuelito” Sánchez por años fue un gran maestro de música. El primero en utilizar un violín para dar sus clases y tomó parte de grupos locales. A su muerte, nadie sabe dónde quedó el violín Stradivarius que años atrás le había regalado el ex gobernador Anselmo Macías.

Otros grandes de la música en Huatabampo muy recordados: Roberto “El Copechi” Zaragoza, que intercalaba sus actividades empresariales con la actividad musical; Antonio Duarte, que combinaba la venta se seguros  con la caricatura y el manejo del saxofón. El jefe de la familia Barragán y Toño Rosas, con sus aportaciones con el Mariachi Los Alteños y la recordada Orquesta Corona, que tanto talento agrupara.

También Clemente “Chitongo” Yocupicio y sus célebres tríos; José Corrales y Miguel Robles con cinco grabaciones como Grupo Mezquite; también el grupo Los Huatson; y los 60 y Más de Yavaros; Infaltables, Fandango Show, de Trini Sol, y Rapsodia, del “Güero” Fema.

Todos ellos (incluidos Javier Campoy, Rodrigo y José Corral, Liky Armenta, Pablo Mauro y otros en un nuevo capítulo) han sido parte muy importante de la historia de Huatabampo. Han sabido de pobrezas, bonanzas, alegrías y tristezas, de buenas y malas noticias, bailes, bohemias, bodas, fiestas y ceremonias fúnebres. Con su talento y aportaciones han estado en sintonía con los 128 años de identidad e historia de un pueblo vital, alegre, dinámico y creativo.

Les rendimos un gran homenaje.

 

bulmarop@gmail.com

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