Dilema sonorense: ¿continuidad o cambio?

Bulmaro Pacheco Moreno, Recientes No hay comentarios en Dilema sonorense: ¿continuidad o cambio? 80

Sonora no solo se juega su futuro político el próximo 7 de junio, también su presente. No solo está en juego el Gobierno del Estado, también el rumbo  del desarrollo político, económico y social, así como las posibilidades de atender las expectativas -que son muchas- de mejoramiento de la gente.

También está en juego un nuevo ciclo político, enmarcado en el dilema de si el gobierno regresará al interés público o si seguirá al servicio del interés privado de un partido… y de un grupo.

Y no es exageración ni una visión apocalíptica.Los altos niveles de corrupción y enriquecimiento de funcionarios y empresarios vinculados al Gobierno, han implantado en el sexenio que está por concluir un nuevo modelo de asociación público-privado nunca conocido con el PRI en el poder, ni siquiera cuando gobernaron empresarios sin fogueo político como Ignacio Soto y Álvaro Obregón Tapia.

El dilema es; si el electorado que navega por la ruta del hartazgo social por la corrupción y la ineficiencia estatal, le va a zarandear el barco al grupo en el poder -que aspira a continuar por medio de uno de los suyos- para provocar un cambio, o si se va a ir por la complacencia y las mentiras oficiales de un “progreso” que solo ha beneficiado al círculo del poder.

¿Partido en el gobierno o gobierno para un partido?

La peor aportación del gobierno panista que aspira a quedarse en el poder es la de haber metido a la totalidad del partido (PAN) en el Gobierno y hacer una gestión pública para el interés de grupo y para su partido político, dejando de lado en todo momento el interés general.

Gobernar en función de los intereses del partido con el disfraz de “ciudadanos”, ha sido el error más costoso del actual gobierno. Convirtieron en secta el ejercicio del poder, se cerraron al interés de su propio grupo, saturaron la administración del Gobierno con aventureros de la política en busca de dinero y prebendas, y dieron como resultado -sin exagerar- el gobierno más ineficiente, inestable, peleonero, corrupto, caro, escandaloso y desprestigiado de la historia reciente de Sonora.¿El electorado les recordará que seis años atrás prometieron un “cambio”.?

Quisieron dar ejemplo de gobierno partidista y trataron de exportar el modelo Sonora de operación electoral hacia 20 entidades, con enviados especiales y los gastos respectivos. Así le fue a Sonora: Denuncias públicas a pasto sobre funcionarios involucrados en conflictos electorales y un sobre ejercicio presupuestal crónico desde 2010, con las finanzas estatales quebradas, la deuda estatal al doble de la recibida y un partido financiado por el gobierno en todos sus momentos;de gobierno y de activismo electoral.

 ¿Continuidad o cambio?

En la diversidad de encuestas realizadas hasta hoy, 2/3 partes de los entrevistados simpatizan con un cambio de partido en el Gobierno… y no es gratuito. Existe una gran insatisfacción y hartazgo social con el gobierno del PAN.Los panistas en el poder no solo imitaron la corrupción que tanto criticaron, sino que perfeccionaron los métodos para dificultar su detección y se apropiaron de las instancias jurisdiccionales para sancionar y controlar al poder. Aludiendo la “ciudadanización”, las sometieron de inmediato a los intereses de partido.

¿Ha sido público y notorio?

Ha sido la constante del sexenio. Las denuncias en varios foros y medios sobre señalamientos concretos sobre corrupción y deformaciones administrativas desde arriba hasta abajo. Empezaron desde que llegaron al poder, aceleraron el paso en 2010 y hasta la fecha no han parado.

La crisis de la corrupción en el gobierno llegó a su máxima expresión cuando  se descubrió la famosa presa construida en el rancho del Ejecutivo estatal. Ahí ya no se les vio remedio. En el Gobierno evaluaron los costos políticos y sociales y, ante la enorme presión social en los medios de comunicación, fingieron cumplir con la legalidad y al final decidieron destruir la obra creyendo que con eso remediarían la crisis. No fue así y la gente confirmó con eso lo que pensaba de la corrupción en el gobierno.

La otra, cuando fue denunciada con pelos y señales la corrupción en los programas sociales presumidos que por su operación desviada dieron lugar a cuentas en dólares de funcionarios, empresarios y familiares en el extranjero. Cuando los señalamientos de corrupción incluyen pruebas, datos, cifras y documentos no hay defensa que valga. Un tercer ejemplo:La denuncia en un medio nacional sobre exenciones fiscales en convenios con la federación (SAT) a 55 empresas de amigos del ejecutivo por un monto superior a los 800 millones de pesos. ¿En que estado pensarán que están gobernando?. Por eso las evasivas ante los señalamientos: Nunca la autocrítica y mucho menos la corrección. Premios y cambios de posiciones a los señalados de corruptos y un enorme silencio cómplice.

¿Quiénes han sido los beneficiarios de la corrupción entonces?

Ha sido principalmente a familias de distintas regiones de Sonora y orquestada por los hombres -y mujeres- fuertes del panismo en los municipios. Han quedado en pocas manos tanto los negocios derivados del poder y denunciados a cada rato, como los empleos estatales y las candidaturas a los diferentes cargos públicos de elección.

¿Y la llamada colonización administrativa?

En el gobierno estatal, la colonización administrativa empezó desde un principio. De repente, “ser panista” fue el “requisito indispensable” para ocupar un empleo en el Gobierno, con independencia del perfil exigido para el cargo. Eso, ni en los peores tiempos del PRI se vio, y así lo vivieron los panistas de origen. Fue así como se abdicó de la profesionalización en el servicio público para dar paso a la colonización partidista, con militantes, parientes, asociados,e incluso miembros -en algunos casos- de otros partidos como el PRI y el PRD -en cargos de segunda clase-.

El Gobierno deformó la administración pública, ahora lenta, farragosa y parcial como botín de un partido. Fue así como la corrupción terminó por invadir los ámbitos de especialización técnica, jurídica y administrativa de servidores públicos capaces,honrados y profesionales sin partido desplazados,nunca antes tocados por los colores partidistas. Ya de salida,se promueve la basificación acelerada para militantes del partido-sin cumplir los requisitos- para tratar de asegurarlos y heredarlos a los futuros gobiernos.

Se intensificaron las complicidades para poner negocios en las escuelas, sustituir a proveedores del gobierno,quedarse -para jineteo- con los recursos depositados por el gobierno federal para educación,contabilizar obras que no se hicieron, se centralizó la compra de bienes y servicios (la reparación de un aire acondicionado descompuesto en San Luis, corregido desde Hermosillo; un kilo de frijol para un penal del sur, surtido desde la capital, etc.) y surgieron los negocios derivados de la asociación partido-Gobierno, principalmente en constructoras, concesiones y empresas proveedoras de bienes y servicios. Con el tiempo ninguna instancia gubernamental (ejecutivo-legislativo-judicial) o “autónoma”(tribunales) ha quedado al margen de la colonización panista incluyendo los organismos electorales.

¿Y el estado de derecho?

Tan ausente de las prioridades del panismo ha estado el respeto al estado de derecho, que acaba de aparecer Sonora como “el estado más rezagado en la aplicación del nuevo sistema de justicia penal en el país, a un año de que venza el plazo de homologación de las leyes, éste aún no cuenta con fechas para dictaminar las modificaciones necesarias” (Milenio 12 mayo p.21). El desdén hacia la Ley apareció cuando el propio Ejecutivo hacía escarnio público de las sanciones administrativas impuestas a los panistas ex funcionarios municipales por los órganos de control de las nuevas administraciones como Nogales, Etchojoa y Guaymas, entre otros.

A una denuncia, sanción o inhabilitación administrativa contra uno de los suyos, seguía el ofrecimiento de un cargo público en el Estado o una responsabilidad partidista de nivel para reírse y burlarse de las decisiones de los gobiernos “enemigos” contra sus “amigos” en el poder. Seis años de absolutismo político sin contrapesos reales, y bajo las sentencias; “El Estado soy Yo” y “En política todo se vale”(sic)…De ese tamaño.

¿Y sus señalamientos sobre el pasado?

Fue una táctica de defensa que terminó por agotárseles. La disculpa al principio parecía increíble, después fue cínica: “Nosotros somos corruptos y robamos porque en el pasado también se hizo” (sic). Así respondían ante los señalamientos de corrupción hasta que el argumento ante el peso de las evidencias se les agotó y terminaron por demostrar de lo que estaban hechos, y “a lo que habían venido al gobierno”. La corrupción fue cubriendo poco a poco la estructura oficial hasta coparla, afectando no solo a las clientelas tradicionales del gobierno sino a una gran parte de la sociedad.

¿Dividieron al estado?

No solo dividieron en lo político, también a partes importantes de la sociedad.

La principal fractura política estatal se dio al enfrentar a Hermosillo con Cajeme -el mejor ejemplo- por el tema del acueducto Independencia.

Enfrentaron al gobierno municipal,a los empresarios,partidos, agricultores, indígenas, dirigentes sociales y dieron lugar al movimiento opositor al gobierno más consistente y duradero del sexenio.

¿Con todo eso aspiran a repetir el próximo 7 de junio?

Ni más ni menos. El candidato del PAN insiste en su modelo privatizador del Gobierno. Sin pronunciarse sobre las enormes desigualdades sociales y económicas de la gente, y sobre la corrupción. En un estado desencantado con ellos anda obsesionado porque todos nos volvamos emprendedores (sic). Sus propuestas no van al fondo de los graves problemas del estado y sus vínculos con el gobierno que se va, despiertan desconfianza y falta de credibilidad. Se desplomó en las encuestas a pesar de llevar ya casi tres años en campaña,y eso los ha desesperado. A 20 días de la elección,la pretensión del acto masivo en la capital con la dirigencia nacional no cubrió las expectativas.Trataron de asustar a los adversarios y mostrar músculo y salieron con lo mismo de siempre. Ya no traen propuesta que convenza.

Pero el gobierno estatal cuenta con un plan “B” bien elaborado para esa contingencia política para tratar de revertir resultados si se les gana por menos de 5 puntos:¿A qué costo?.Los ciudadanos,los partidos adversarios,las instituciones electorales y los electores que por ahora permanecen indecisos tienen la palabra. ¿Continuidad o Cambio?.La hora para decidirlo está ya cada día más cerca.No hay que olvidarlo.

bulmarop@gmail.com

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