Ahora resulta…

Alejandro Orozco, Recientes No hay comentarios en Ahora resulta… 104

Dicen que para evitar conflictos es bueno no hablar ni de política ni de religión; sin embargo pues de política si hablo ya, y pues si me gustara evitar conflictos no sería ni torero ni periodista, menos aun trataría de anticipar las condiciones meteorológicas a partir de ecuaciones matemáticas.

Es por eso que hoy quiero comentar acerca de la visita que recibí de unas señoras que llegaron a mi puerta sin invitación, y me conminaban a no celebrar la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe por ser una forma de ofensa a Dios, y hasta lo aderezaban con algunos versículos del Deuteronomio.

Lo que les respondí, y le comparto a usted, es que creer es un acto de fe, es decir Dios no nos dejó su firma ni huella dactilar en la Sagrada Escritura, es nuestra elección creer que es su palabra la que está escrita ahí. De la misma forma, creer en las apariciones marianas, entre ellas la advocación de Santa María de Guadalupe es un acto de fe y pretender que usted está en lo correcto al interpretar así la escritura, y yo soy un imbécil al no hacerlo, es ofensivo, y como a mi no me gusta que me ofendan en mi casa, les invité a retirarse por el mismo camino que había accedido.

Cada quien es libre de creer en lo que guste, yo me niego a creer que llegada la hora final, un porcentaje importante de los habitantes del planeta no tienen acceso a la vida eterna por no creer un conjunto especifico de normas. Una vez cerca de lecho de muerte de un conocido, que en su vida dijo ser ateo; expresó una persona que estaba entre nosotros, “debe ser horrible estar a punto de morir y no creer en Dios”.

Desde mi punto de vista todas las religiones ofrecen algo bueno, si usted no ha leído el Corán, le invito a hacerlo; no a cambiar sus preceptos, solo a saber que viene impreso y ampliar su visión. En este caso es claro que el Arcángel Gabriel no se tomó la “selfie” mientras dictaba al Profeta lo ahí escrito, pero la decisión de creerlo como auténtico por parte de los Musulmanes es muy respetable, por ser decisión de ellos.

Hoy en día se han tenido que modificar hasta los buenos deseos, ya no se puede decir “Feliz Navidad” porque quienes celebran el Janucá se incomodan, ahora hay que decir “Felices Fiestas”. Chorradas como estas no aportan nada importante y hacen perder el tiempo. Los deseos de felicidad deberían ser siempre bien recibidos, sean emitidos por un Católico, un Musulmán o un Budista.

Hay egipcios que creen que si son buenos en la vida, re encarnarán en forma de cocodrilos y vivirán en el Nilo, a gusto, comiendo pececitos; o bien, un 6% de los estadounidenses al ser encuestados dijeron ser Jedi, justo como los de Star Wars. Si creer que re encarnarás como cocodrilo, o que la fuerza es la energía que guía tus pasos te hace ser una buena persona, sin jorobar a tus semejantes y haciendo el bien al prójimo, lo más probable es que al llegar la vida eterna lo pases bien. De la misma manera, a los fantoches que, usando la escritura en cualquiera de sus versiones, quieran imponer su manera de creer asumiendo que los demás no tenemos su misma capacidad de pensar; seguramente no les va a ir nada bien.

De manera que, agradeciendo los amables consejos, yo sigo creyendo en lo que me da la gana y con esa libertad que aún tenemos digo, Viva Cristo Rey y Viva la Santísima Virgen María de Guadalupe.

Leave a comment

©2012 Casa de las Ideas, Derechos reservados. l Sitio desarrollado por: Freaner Creatives

Search

Back to Top