A cinco años de la recuperación de Sonora

Oscar H. Paco Barrera, Recientes No hay comentarios en A cinco años de la recuperación de Sonora 18

Cinco años pasaron rápido, se fueron y dejan a Sonora en mucha mejor situación que como recibiera el gobierno de Claudia Pavlovich en septiembre de 2015. Las condiciones económicas, sociales y morales del estado no eran las mejores. Un sexenio de rapiña en la administración de Guillermo Padres Elías, daño no solo la infraestructura educativa, de salud y carretera; sino que impactó el tejido social en su moral, credibilidad hacia la burocracia de los gobiernos en sus tres órdenes y dio paso al crecimiento del resentimiento social que cobra facturas desde 1994, a través del voto popular que pone, aunque está pendiente el quita.

Incrédulos muchos, no creyeron de entrada en las palabras de Claudia, cuando sentencio que quienes dispusieron del dinero público, habrían de enfrentar el peso de ley con todo rigor. Esas palabras fueron consideradas discurso, que al fin venían de una dama que si bien profesionista, madre, esposa e hija; le estorbaba sencillamente eso, ser mujer.

Un estado como Sonora que pario liderazgos de la talla de Plutarco Elías Calles, Álvaro Obregón Salido, Adolfo de la Huerta, Ernesto P. Uruchurtu, Jacinto López Moreno, Ramón Danzos Palomino; Luis Donaldo Colosio Murrieta y Adalberto Rosas López; nada más por citar algunos, recibía con recelo la llegada de la hembra al cargo máximo en la estructura de gobierno estatal.

Sólida en su mensaje de apertura en la toma de protesta como gobernadora, Claudia como es su estilo, hablo de frente y mirando a los ojos—así se describe a si misma—adquiriendo compromisos que repito, eran muchos para la fragilidad en que siempre quisimos ubicar a la mujer, denominándola inclusive con el atrevido calificativo de “Sexo débil”. Más de una vez en su toma de decisiones, ella ha golpeado la mesa para imponer autoridad, Se ha ganado el respeto y reconocimiento de sus colaboradores y sectores patronales, sociales y políticos.

Claudia Pavlovich, la gobernadora que recupero a Sonora de las ruinas en que fue entregada en 2015, este martes presentó su quinto y penúltimo informe de gobierno. La óptica con que cada quien ve los resultados, obedecen a la estancia política en que ahora se ubican muchos, ya que suele ser cambiante dependiendo del ánimo, interés y ambición que los jala a cambiar de color partidista con más facilidad que repetir la tabla del uno.

Cinco años de retos, de restablecer, reconstruir, recuperar servicios, programas y hasta la dignidad del servicio público. Imposible olvidar escuelas y centros de atención médica al garete, después de una administración corrupta y desvergonzada que por inconsistencias jurídicas sus principales actores se pasean como Juan por su casa, exhibiendo la impunidad que tan bien han aprovechado y darse aires de victimas; aunque es innegable por su modus vivendi, ocultar de donde se hicieron mulas los ahora rancheros.

La red carretera estatal desapareció en muchos tramos y era un dolor de cabeza el resto en donde escaseaban tramos sin baches. Igual que el cirujano repone arterias y venas para la circulación sanguínea en las personas cuando la condición lo amerita, así la red carretera del estado fue reconstruida en donde se pudo y construida de nuevo en grandes trechos de la serranía, zona costera y valles del estado.

Qué decir del abandono a los municipios y los servicios de salud, en donde era una constante la ausencia de medicamentos y médicos, sin mencionar la i infraestructura en condiciones pésimas. Hoy al parecer los mismos que hicieron del sexenio 2009-2015 el peor de la historia sonorense, no aceptan los avances logrados, sin más animo que hacer de la mentira un mensaje de reconquista de la simpatía ciudadana perdida por su ineficacia y ambición de tener, sin mirar de quien.

Guillermo Padrés tuvo en sus manos la oportunidad de hacer de su administración un gobierno de transición y transformación. Eduardo Bours Castelo hizo un gobierno de desarrollo y carrera al futuro, solo había que enfrentar el reto de ser mejores y continuar el crecimiento aceptable que se ofrecía. Lamentablemente no fue así, el poder en personas en proceso de madurez no siempre es bien venido, en este caso despertó ambición y el agandalle pandilleril, además de indiscreto fue sin límites. Hoy estos mismos retoman el activismo político aplicando la regla de que en política no hay memoria, aunque traidorcillos como suelen ser los tramposos, olvidan los colores que les hicieron ricos para promover el triunfo de quienes les regrese el favor, si logran el poder político del estado.

Imposible no reconocer que de allá tras lomita no falta el lanzamiento de la pedrada, de quienes animados por el celo político elucubran, socializan y especulan con las medias verdades y mentiras completas en referencia al gobierno de la dama en comento. Ella que no adolece de claridad para dar respuestas a los infundios no requiere de defensores, como buena abogada y dominio de la palabra dicha, se encarga de los desmentidos a los ataques recibidos.

Es utópico suponer que el éxito no tiene enemistades, menos en donde la descalificación es medio convincente para hacerse de simpatías electorales. No tenemos aun el Sonora que merecemos, está claro y nadie lo ha dicho que este alcanzado el objetivo. Falta mucho por hacer, cierto y es meta caminar en ese rumbo.

Las calificaciones que ubican al actual gobierno estatal entre los cinco mejores del país, tanto en cuentas claras como combate a la corrupción y altos niveles en el sector educativo, no es producto que se compra en el mercado, es realidad sujeta a la investigación realizada por medios autónomos autorizados.

Aspirar a que los malos gobiernos sean el motivo de los triunfos electorales, aparte de perversidad es dañino al bienestar de los pueblos. Si Claudia, la gobernadora hubiese recibido en 2015 un estado en desarrollo, con escuelas y servicios públicos de altura y redes carreteras al 75%, además de cuentas claras; Sonora fuera otro ofreciendo a sus moradores la calidad de vida merecida.

Aplicando la regla de que cada nuevo gobierno debe ser mejor que el pasado, la competencia electoral de cimbraría solamente en propuestas de desarrollo económico, administrativas y de nuevas formulas para servicios y programas de gobierno de avanzada; pero increíblemente cada seis años hay sin razón, el anuncio de un nuevo despertar, con nuevas actitudes y cambios que terminansolamente en que todo siga igual.

Leave a comment

©2012 Casa de las Ideas, Derechos reservados. l Sitio desarrollado por: Freaner Creatives

Search

Back to Top