Una atrocidad por día

Oscar Romo Salazar, Recientes No hay comentarios en Una atrocidad por día 101

Lo han dicho otros comunicadores y lo he dicho yo, en infinidad de ocasiones: Lo que está sucediendo en Sonora resulta realmente inaudito y atemorizante, aunque comprensible, en virtud del asombroso y creciente nivel de demencia que está mostrando el gobernador Guillermo Padrés y todo el resto de su equipo de primer, segundo, tercer y cuarto nivel, es decir el equipo en pleno, desde la cabeza hasta el rabo. Un gobierno que dada su inexperiencia empezó tambaleante, por lo cual muchos trataron de justificarlo, aunque conforme fue transcurriendo el tiempo se demostró que, además de la evidente inexperiencia, había también ausencia total de moral (pública y privada), de ética política, de funcionalidad e inteligencia. Son astutos, ciertamente, como lo son las ratas, las comadrejas y los zorrillos, pero ser astuto no equivale a ser inteligente.

Uno de los muchos problemas que conlleva esta situación es que ha sido tan abundante el regadero de pinole que la comunidad sonorense ya perdió por completo la capacidad de asombro, y rápidamente va camino a perder la capacidad de indignación. Y no necesito decirle a usted lo que pasa cuando una comunidad pierde la sensibilidad a estos niveles: Se convierte en una comunidad de zombies que caminan tambaleantes, sin lograr discernir el rumbo, los pensamientos y las acciones. Lo acepte usted o no lo acepte, lo entienda o no, lo que estos atascados que llegaron dizque a cambiar todo lo malo en nuestro estado nos han hecho durante los últimos cinco años, es de alcances tan profundos que resulta prácticamente imposible captarlo en una simple ojeada.

Conforme se aproxima el final de este terrible sexenio los errores, los desatinos, las metidas de pata y las atrocidades suben de tono y se generalizan. No hay renglón de actividad que escape a la conflagración: Finanzas públicas, Salud, Educación, impartición de Justicia, transporte público, servicios básicos de cualquier tipo, obra pública, solución de conflictos, transparencia y rendición de cuentas, agricultura, pesca y demás actividades primarias. Todo muestra los efectos de las deficiencias enormes de un gobierno a cargo de improvisados que, además y para colmo, han probado más allá de cualquier duda ser absoluta y profundamente corruptos. Por eso actualmente Sonora se ha desplomado hasta el deshonroso penúltimo lugar entre las entidades federativas. Se cosecha lo que se siembra, y durante cinco años terribles el actual gobierno se ha dedicado a sembrar desgracias, ilegalidades y toda clase de perversidades.

Ya no se discuten, ya no se rebaten ni cuestionan los juicios críticos que se hacen sobre el desempeño del gobierno de Guillermo Padrés. Los hechos hablan por sí solos, y parafraseando y caricaturizando el lema de la UNAM, podríamos decir que por sus actos habla la esencia del actual gobierno de Sonora… y su esencia es sombría, oscura y con un fétido olor a fosa séptica. Y esa esencia ampliamente confirmada y reconfirmada a lo largo de cinco largos, interminables años, nos grita con una voz atronadora, retumbante, inobjetable, incontrovertible. A lo largo de esos cinco años, todos los días este gobierno desatinado y fabricante de escándalos y conflictos nos presenta un nuevo motivo de repudio, una nueva razón para despreciarlo y considerarlo el peor que ha tenido Sonora en su historia, antigua y reciente. Insisto: Sus actos hablan por Guillermo Padrés, y no hay escondrijo, por recóndito que sea, en que pueda ocultar su naturaleza, lo que es y lo que le ha hecho a este abatido estado y a su gente.

Dentro de las atrocidades más recientes destaca el asunto de los murales de Palacio de Gobierno. Independientemente de que el daño infligido a los murales sea grande o pequeño, irreversible o no, subsiste el fondo evidentemente político de lo que se pretende hacer ahí. Se dice que han decidido pintar otros murales ponderando los méritos de esta alternancia que tiene al estado de Sonora empinado, desvalijado y al borde del colapso total… ¿Acaso hay en este deplorable gobierno integrado por ratas y corruptos algo que festejar, algo qué inmortalizar para la posteridad en un mural? Usted dirá.

Esos hermosos murales son parte importantísima del patrimonio cultural de los sonorenses, aunque para el gobierno de Guillermo Padrés (un probado ignorante disfuncional)  sean un simple emborronamiento de paredes que puede eliminarse o contaminarse a capricho, como si fuera una de esas asquerosas carteleras políticas que se ven por todas partes. La reacción ha sido furibunda, como debe ser por el daño patrimonial causado, y de nuevo los barbajanes azules muestran su verdadera naturaleza al no proporcionar los elementos en que se basaron para afectar cuando menos una parte de los murales, provocando por parte del INAH la orden de suspensión hasta que se revisen los aspectos fundamentales que, fiel a su costumbre, fueron omitidos por el gobierno de las irregularidades e ilegalidades. Algo muy similar a lo que sucedió con la primera parte del Acueducto Independencia, y más recientemente con el Ramal Norte.

Luego está la canallesca reubicación de Enrique Martínez Preciado como consejero presidente del Foossi, luego de su fulminante destitución como director de la CEA por orden de un tribunal federal, y la negación de la suspensión provisional en el juicio de amparo que había promovido para no ir a la cárcel por el delito de desacato del que, dicho sea de paso, son igualmente culpables otros cuatro funcionarios de primer nivel, entre ellos el propio Guillermo Padrés y su secretario de gobierno, el inefable “idiota valiente” Roberto Romero. Si las causales son idénticas y por lo tanto el delito es el mismo, los otros son tan culpables como Martínez Preciado, y todos deben correr la misma suerte… a menos que se trate de un miserable chivo expiatorio para calmar las ansias de justicia del populacho.

Casi empalmada, surge la compra de unos predios ubicados al norte de Hermosillo por los que se pagó diez veces más que su valor catastral, en una operación de compra-venta en la que se dice estuvieron involucrados Alejandro “Cany” Camou y José Vicente Pavlovich, ambos muy bien identificados con el tráfico de influencias en todo lo que huela a PAN. En esta compra, a todas luces fraudulenta, también está metido hasta la coronilla Enrique Martínez Preciado, en su calidad de Director de la CEA. Total que este tipo Martínez Preciado ha resultado ser ajonjolí de todos los moles, porque cuando no aparece en una transa, aparece en un desacato, o en algún contrato fraudulento, y cosas por el estilo.

Y cuando aún estaba el aire impregnado de olor a pólvora ¡Ñacas! surge la orden de aprehensión emitida por Carlos Navarro Sugich, titular de la PGE, en contra de Tomás Rojo y Mario Luna, los voceros más visibles de la etnia Yaqui, que además se han revelado como duros luchadores en la defensa del agua del río Yaqui, a la cual tiene derecho la tribu en un 50%. Esta ridícula orden se sustenta en la supuesta privación de la libertad de un miembro de la tribu yaqui que según se dijo, bajo el influjo del alcohol, hará cosa de un año embistió con su vehículo en Vícam a los bloqueadores de la Carretera Internacional 15. A estas alturas exhumar de los archivos judiciales un asunto que apesta a vendetta política, representa una auténtica tontejada, y equivale a darse un tiro en salva sea la parte. La tribu no está manca y sabe devolver golpe por golpe, y además ya ha recibido el respaldo de numerosas organizaciones indigenistas, que como usted y yo sabemos, son muy buenas para armar jaleo y hacer escándalo.

El tristemente famoso “Ramal Norte” sigue cancelado, en tanto el gobierno del estado no presente la documentación completa, la manifestación de impacto ambiental y, en fin, todo lo que la normatividad en la materia exige, lo cual no se ha cumplido a cabalidad, según declaró recientemente César Lagarda, delegado federal del OCNO y de Conagua, ante un grupo grande de reporteros. En esa entrevista Lagarda expuso también una amplia gama de defectos que Conagua ha detectado en la construcción del acueducto, y muy en especial en la obra de toma, donde está la plataforma de concreto que soporta las cinco enormes bombas de fabricación china. Los riesgos que existen, y que fueron explicados en detalle por Lagarda, exigen ser aclarados y, en caso de confirmarse su existencia, deben ser corregidos de inmediato, lo cual supone la suspensión de la operación durante el tiempo que duren las reparaciones, el cual puede ser bastante largo, tan largo que probablemente consumiría cuando menos todo el verano y parte del otoño.

Lo anterior no tiene absolutamente nada que ver con el PRI, ni con la bancada priista en el Congreso local, ni con Enrique Peña Nieto, ni con los delegados de las dependencias federales, a los que Padrés y su pandilla atribuyen constantemente todas las tontejadas que ellos cometen, inclusive hasta la crónica falta de papel sanitario en los baños de las oficinas estatales. Tiene que ver exclusivamente con la forma estúpidamente deficiente como han hecho y siguen haciendo las cosas esta tropilla de ineptos arribistas, que si para gobernar han resultado una calamidad, para robar, malversar y violar la ley, han probado ser unos auténticos maestros.

Faltan todavía once meses para las elecciones del 2015, y 16 meses para que llegue octubre en que se llevará a cabo el cambio de gobierno en nuestro estado, de manera que al ritmo que lleva, el gobierno de Guillermo Padrés puede cometer todavía una tremenda cantidad de atrocidades iguales, o aun peores, que las que he enumerado en párrafos anteriores. Eso es para ponerle los pelos de punta al ciudadano más bragado… desde luego, siempre y cuando tenga pelo y no sea pelón como su servidor.

Si como dicen, el coletazo de un dragón moribundo puede acabar con cualquiera, la patada de un asno que camina hacia el matadero puede ser igualmente letal. Así que ¡aguas con las coces de esta recua de jumentos! Son y serán tremendamente letales hasta el último instante, porque es bien sabido si hay algo más peligroso que un tontejo con poder, es un tontejo con poder… y además desesperado y acorralado. Mucho ojo, pues.

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Author

Oscar Romo Salazar

Nací en Hermosillo, Sonora, el 12 de noviembre de 1937, en la antigua Calle Comercio (hoy No Reelección) al mismito pie del bienamado “Cerro de la Campana”.
Desde pequeño mostré una gran afición por la lectura y a lo largo de mi vida he sido un ávido lector. Leo todo lo que cae en mis manos, desde novelas de ficción, biografías de personajes famosos, libros de superación personal, revistas, periódicos impresos y virtuales… todo y de todo.
Me gusta mucho escribir sobre mi ciudad, sobre todo la pequeña ciudad donde me crié y donde crecí, dicen que tengo una gran memoria porque recuerdo cosas que sucedieron cuando yo estaba muy niño. Es posible. Trato de mantener vivos mis recuerdos escribiéndolos y compartiéndolos con quien quiera leerlos.
Estudié primaria, secundaria y preparatoria en Hermosillo, y posteriormente me fui a Monterrey a estudiar la carreta de arquitectura, la cual finalmente terminé en la ciudad de México, D.F.
Me casé cuando aún no terminaba mi carrera y formé mi familia con María Emma Freaner, originaria de Nacozari de García, quien me dio tres hijos: Oscar Upton, Carlos Eduardo y Leonel, los tres casados con excelentes mujeres. Tengo siete nietos, cuatro varones y tres mujeres, la mayor de 15 años y el menor de un año y medio.
He dedicado los últimos 26 años de mi vida a escribir, 25 de ellos en el periódico “El Imparcial”, y durante varios años lo hice simultáneamente para el periódico diocesano “En Marcha”, cuando lo dirigía con gran tino el padre Teodoro Pino, hoy Obispo.
Durante dos años y medio, de 2004 a mediados del 2007 tuve un programa de análisis político en Telemax al que llamé “Controversia”. Dicen que tuvo bastante éxito y que mientras duró fue muy visto.
El año pasado abandoné a “El Imparcial” por incompatibilidad de criterios y visiones con la actual dirección, y durante un año y medio aproximadamente (de principos del 2009 a mediados de este 2010, he venido colaborando con el portal “Contactox” de Claudio Escobosa Serrano.
Desde al año 2008 soy Presidente del Consejo Consultivo de Zona Histórica de Hermosillo y soy miembro de la Sociedad Sonorense de Historia.
En el mes de mayo de este año 2010 presenté mi libro “A Contracorriente: 25 Años Desde la Trinchera”, el cual fue editado por el Instituto Municipal de Cultura y Arte. Este libro es una primera compilación de unos 200 artículos de los más de dos mil que escribí durante el cuarto de siglo que tengo escribiendo.
Formo parte del elenco de escritores de “Casa de las Ideas”, un espacio donde espero concluir mis días como escritor, y desde donde me propongo seguir contribuyendo con mis escritos e ideas a mejorar en lo posible mi comunidad y, como soñar no cuesta nada, también el mundo donde vivo.

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