La hormiga y la cigarra 2019

Oscar Romo Salazar, Recientes No hay comentarios en La hormiga y la cigarra 2019 32

Durante la última década pudimos disfrutar de una relativa tranquilidad en materia de inflación, estabilidad de precios y tasas de interés. La paridad cambiaria también se mantuvo razonablemente estable y -fuera de las tragedias y desastres provocados por las fuerzas de la Naturaleza,y algunas estupideces políticas que son tan inevitables como los catarros, y últimamente las alergias– podríamos decir que nuestra vida transcurrió en relativa calma y con cierta estabilidad.

Se podría pensar que, conforme a la moraleja de la conocida fábula de la hormiga y la cigarra, los seres humanos habríamos recuperado el juicio durante la oportunidad que se nos brindó durante estos últimos diez años y que, sobre todo los mexicanos, nos habríamos preparado para no volver a caer en las situaciones angustiosas y sombrías de finales de la década de los setenta, de los ochenta íntegra, la primera mitad de los noventa, y un tanto cuanto en los años posteriores, al iniciar el tercer milenio. Pudimos y debimos imitar a la prudente hormiga que se preparó para la llegada de las épocas realmente difíciles y, en cambio, decidimos imitar a la cigarra irresponsable que prefirió dedicarse a cantar alegremente, sin pensar en el ominoso mañana que se dejaba entrever entre las sombras.

Y he aquí que el lobo feroz que creímos muerto y sepultado, vuelve a presentarse a nuestra puerta y empieza a soplar y resoplar, amenazando con derrumbar la cabaña de carrizos que levantamos para protegernos de él. La inflación, la carestía, la escasez y, en síntesis, una nueva crisis global en la que destaca el problema migratorio y la amenaza no del todo conjurada de la aplicación de aranceles comerciales, nos colocan frente a los viejos, pero temibles, espectros de los jinetes del hambre, la peste, la muerte y la guerra que reanudan su apocalíptico galope por el planeta Tierra.

Mientras más caminamos, más retrocedemos. Hemos conseguido que todo cambie, para que todo siga igual… o vuelva a ser igual. Es increíble, patético y sumamente descorazonador… pero es la realidad, tal como se nos empieza demostrar. El hombre sigue siendo el único animal de la Creación capaz de tropezar dos o más veces con la misma piedra. Y el hombre, a pesar de lo que se diga, sigue siendo el lobo del hombre… sobre todo el hombre estúpido y sumiso que acepta ponerse de rodillas y colocar el cuello en el potro, para que se lo rebane el hacha del verdugo.

Esta nueva crisis que se cierne sobre el Mundo -y obviamente sobre nuestro país- apenas empieza. El dragón del norte se despereza y se prepara para reanudar su vuelo destructivo. Ningún país del orbe está a salvo y, aunque hoy en día no es el único dragón, y ya no vuela solo,todos los países, en mayor o menor medida, serán víctimas de su aliento de fuego y muerte.

Pero el propio Estados Unidos, el país más poderoso del planeta (a duras penas), es el primer objetivo del dragón global que le presenta batalla, y quizá sea el mejor ejemplo de lo que ocurre cuando se actúa cual cigarra durante el verano, sin pensar en el invierno, y se aísla del resto del mundo para volver a ser el rey de nada, excepto de su propia soledad. Al atacar directo las entrañas de la nación más rica (aún) de la Tierra, el monstruo global provoca que alrededor del planeta empiece a cundir la alarma y brote el temor… un temor que podría transformarse fácilmenteen pánico, conforme esta nueva y temible crisis profundice.

México, nuestra cabaña de carrizo, vulnerable a más no poder, de inmediato muestra las consecuencias de la improvisación, la falta de planeación estratégica, la ausencia de objetivos a corto, mediano y largo plazo, en fin, de todo lo que puede y debe hacerse y no se está haciendo, de todo lo que puede y debe preverse y no se está previendo.

Perdidos en nuestras pequeñas disputas domésticas, enajenados por nuestra estúpida soberbia, infectados con una desfasada soberanía nacional, víctimas de nuestras infinitas deficiencias y carencias, la llegada de la primera gran crisis del siglo XXI nos ha sorprendido comodicen que agarraron al legendario Tigre de Santa Julia: totalmente desprevenido y haciendo popó “de aguilita”.

El actual huésped (literalmente hablando) de Palacio Nacional, muestra claramente sus amplias y profundas zonas de limitación, al tratar de darnos gato por liebre cada día, todos los días de la semana de lunes a viernes en sus insufribles “mañaneras”, con una larga e interminable serie de temas banales e insulsos, escogidos para adormecer a un auditorio normalmente somnoliento, domesticado y a modo. En cascada o a chorros las estupideces presidenciales se desgranan, y como ejemplos pondré los insultos, las descalificaciones, los epítetos burlones y, como botón de cierre, la autosuficiencia alimentaria, mediante la cual, como por arte de magia, en México lograremos producir íntegramente lo que consumimos.

La cigarra -léase el gobierno mexicano y su titular- todavía bajo los efectos de la resaca del triunfo arrollador obtenido en las urnas en las elecciones 2018, se ha dedicado a cantar su alegre y monótona canción, y ha desdeñado por completo lo que se refiere a la productividad nacional, que es de donde provienen los recursos públicos. Todos los indicadores económicos son absolutamente negativos, las calificaciones crediticias de PEMEX y las demás empresas paraestatales son pésimas,los pronósticos de crecimiento y de la viabilidad financiera del país van a la baja, y se reporta una tremenda pérdida de empleos. Sin embargo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dice que México cuenta con recursos suficientes para enfrentar “la peor crisis”… ¿Cómo compaginar esta optimista declaración con el mundo adverso de las calificaciones y pronósticos?

Mientras los cada vez más escasos recursos nacionales se van esfumando en proyectos inviables técnica y financieramente hablando, y mientras el dinero escasea cada vez más porque se está fugando vía programas de topo clientelar y dádivas que no llegan ni a paliativos, la cigarra que canta todas las mañanas en algún salón de Palacio Nacional, sigue ciega y sorda, aunque no muda. Su canto desentona cada vez más, y cada día menos mexicanos le ponen atención, hartos del sonsonete y la estulticia.

A medida que la situación sigue empeorando, y crece y se extiende la crisis ¿qué otras ocurrencias irá a tener el presidente presuntamentelegitimado? Y en esta ocasión ni modo de voltear hacia el norte en busca de apoyo. Los gringos tienen y tendrán las manos y la cabeza atiborrados con sus propios problemas. Al Mandatario norteamericano solo le interesa nuestro país como trampolín para su reelección. Y lo utilizará cómo, cuándo y hasta dónde le dé la gana, y luego lo arrojará al cesto de los desperdicios. No brincará un chapulín de allá, ni un chapulín acá. Estamos solos, como siempre, librados a nuestra suerte. Como se dice humorísticamente: bichis en medio de la calle, y con las manos en la bolsa.

Por fortuna, si algún pueblo ha dado abundantes pruebas históricas de su capacidad de sacrificio, de su resistencia e instinto de supervivencia, es el mexicano. Ni terremotos, ni inundaciones, ni incendios o erupciones, ni siquiera la larga serie de deplorables gobiernos que hemos tenido,incluyendo el actual, han logrado doblegar el espíritu nacional. México es más grande que sus problemas, alguien dijo, y habría que agregar que también ha probado ser capaz de sobrevivir a sus gobernantes. Lo hemos logrado, y lo lograremos una vez más.

A pesar del débil hálito de esperanza que aún late, los mexicanos de aquí, de allá y de acullá nos seguimos preguntando: ¿quién podrá defendernos? pensando que pudiera surgir milagrosamente algún Chapulín Colorado que se eche ese monumental trompo a la uña. Pero la realidad es cruel y no pinta escenarios color de rosa, ni genera héroes a la medida de los deseos de los pueblos y de la gente, porque la realidad es un ente insensible e impermeable a los sentimientos y las rogativas místicas: Es imposible que Andrés Manuel “El Ganso” López Obrador, se convierta en el Chapulín Colorado por el que clama la masa populachera… a lo sumo, y siendo extremadamente generosos, será un Chapulín Descolorido.

¿Cómo le vamos a hacer entonces para sacar este gato del garbanzal? En este momento preciso confieso que no lo sé, pero algo de seguro se nos ocurrirá porque, entre las muchas cualidades que como pueblo tenemos,destaca nuestra capacidad de unirnos ante las grandes amenazas. Y no hay mejor forma de superar lo que nos espera que presentando un frente unido, vinculado y solidario.

Lástima grande que el supremo gobierno, desde el momento preciso en que puso un pie en la sala del trono nacional, se haya dedicando a hacer polvo esa unidad, esa vinculación y esa solidaridad nacional, que son vitales, y de las que depende nuestra salvación y nuestro destino como nación.

En Twitter soy @ChapoRomo

Mi dirección de correo es oscar.romo@casadelasideas.com

Author

Oscar Romo Salazar

Nací en Hermosillo, Sonora, el 12 de noviembre de 1937, en la antigua Calle Comercio (hoy No Reelección) al mismito pie del bienamado “Cerro de la Campana”.
Desde pequeño mostré una gran afición por la lectura y a lo largo de mi vida he sido un ávido lector. Leo todo lo que cae en mis manos, desde novelas de ficción, biografías de personajes famosos, libros de superación personal, revistas, periódicos impresos y virtuales… todo y de todo.
Me gusta mucho escribir sobre mi ciudad, sobre todo la pequeña ciudad donde me crié y donde crecí, dicen que tengo una gran memoria porque recuerdo cosas que sucedieron cuando yo estaba muy niño. Es posible. Trato de mantener vivos mis recuerdos escribiéndolos y compartiéndolos con quien quiera leerlos.
Estudié primaria, secundaria y preparatoria en Hermosillo, y posteriormente me fui a Monterrey a estudiar la carreta de arquitectura, la cual finalmente terminé en la ciudad de México, D.F.
Me casé cuando aún no terminaba mi carrera y formé mi familia con María Emma Freaner, originaria de Nacozari de García, quien me dio tres hijos: Oscar Upton, Carlos Eduardo y Leonel, los tres casados con excelentes mujeres. Tengo siete nietos, cuatro varones y tres mujeres, la mayor de 15 años y el menor de un año y medio.
He dedicado los últimos 26 años de mi vida a escribir, 25 de ellos en el periódico “El Imparcial”, y durante varios años lo hice simultáneamente para el periódico diocesano “En Marcha”, cuando lo dirigía con gran tino el padre Teodoro Pino, hoy Obispo.
Durante dos años y medio, de 2004 a mediados del 2007 tuve un programa de análisis político en Telemax al que llamé “Controversia”. Dicen que tuvo bastante éxito y que mientras duró fue muy visto.
El año pasado abandoné a “El Imparcial” por incompatibilidad de criterios y visiones con la actual dirección, y durante un año y medio aproximadamente (de principos del 2009 a mediados de este 2010, he venido colaborando con el portal “Contactox” de Claudio Escobosa Serrano.
Desde al año 2008 soy Presidente del Consejo Consultivo de Zona Histórica de Hermosillo y soy miembro de la Sociedad Sonorense de Historia.
En el mes de mayo de este año 2010 presenté mi libro “A Contracorriente: 25 Años Desde la Trinchera”, el cual fue editado por el Instituto Municipal de Cultura y Arte. Este libro es una primera compilación de unos 200 artículos de los más de dos mil que escribí durante el cuarto de siglo que tengo escribiendo.
Formo parte del elenco de escritores de “Casa de las Ideas”, un espacio donde espero concluir mis días como escritor, y desde donde me propongo seguir contribuyendo con mis escritos e ideas a mejorar en lo posible mi comunidad y, como soñar no cuesta nada, también el mundo donde vivo.

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