Inversiones productivas

Oscar Romo Salazar, Recientes No hay comentarios en Inversiones productivas 134

Durante la entrevista televisiva que sostuve el martes 29 del mes pasado en mi programa “Casa de las Ideas”TV con el ingeniero Javier Hernández Armenta, Director del Centro SCT Sonora, surgió una gran cantidad de información acerca de las inversiones multimillonarias que se tienen programadas para Sonora en los próximos años. Muchas de ellas forman parte del Plan Nacional de Infraestructura recientemente dado a conocer por el presidente Enrique Peña Nieto. Para Sonora y los sonorenses la más impresionante es la que se refiere a la Carretera Internacional 15, que en Sonora conocemos mejor como “La 4 Carriles”.

Dicha carretera ha sido la manzana de la discordia desde que fue construida, durante el sexenio de Rodolfo Félix Valdés, y nunca ha dejado de recibir críticas en todos los tonos. En los 25 años que lleva en servicio se le han tenido que meter miles de millones de pesos en reparaciones y mantenimiento, dado que la carretera (los dos carriles nuevos) fueron realizados con especificaciones mínimas, como el propio ingeniero Hernández reconoció durante la charla que sostuvimos en dicha entrevista. Según lo planeado, para el 2017 la carretera de 4 Carriles se convertirá en una real autopista, con especificaciones técnicas de alta calidad.

Eso en lo que respecta a dicha carretera. Platicando con mi gran amigo Guatimoc Yberri, que suele ser muy ácido en lo que respecta a las inversiones que anuncia el gobierno, me decía que es demasiado dinero para ser invertido en una obra que no es productiva, desde el punto de vista estricto del término. “Una obra de relumbrón” la llamó. Usted podrá o no estar de acuerdo con su crítica, pero desde luego hay que reconocer que existen aspectos que quizá no se observan a simple vista, y que pueden o no modificar y/o ratificar los puntos de vista discrepantes.

De entre las obras que mencionó el ingeniero Hernández en la entrevista que sostuvimos está la transformación del puerto de Guaymas en un puerto multimodal de primer mundo. Una obra que ya se ha mencionado en otras épocas y que por lo que usted guste y mande jamás ha sido concretada, cuando menos a plenitud. El potencial de Guaymas como puerto de altura no se discute, y mucho se ha ponderado su importancia por su ubicación estratégica con respecto a Estados Unidos, que aún es la primera economía del mundo, seguido muy de cerca por China.

Bien, si usted toma esta obra y la suma a la que se va a realizar en la Carretera de 4 Carriles, esta última empieza a tomar otro sentido, otra dimensión, y deja de antojarse “una obra de relumbrón” para convertirse en una obra que definitivamente tiene justificación, al dejar de ser una autopista “para que los sonorenses vayan de compras a Tucson o Phoenix” y transformarse en una vía para darle salida hacia el país vecino a las mercancías que lleguen a un nuevo y modernizado puerto de Guaymas desde otras partes del mundo, sobre todo el lejano oriente, amén de los productos de los estados de Sonora, Sinaloa y otros estados localizados en la costa del pacífico mexicano.

De acuerdo con la forma de pensar del Guaty, que más allá de su perfil político no puede negar la formación eminentemente empresarial que tiene, la inversión que actualmente se está haciendo en el Home Port de Puerto Peñasco es también una obra de relumbrón destinada a favorecer -en el mejor de los casos- a las inversiones que tiene allá cierto renombrados político priista cuya simple mención por sí sola despierta encontrados sentimientos y ácidos cometarios en todas partes. Y por ese tenor fuimos revisando en nuestra conversación, que por momentos se volvió un tanto acalorada, el recién anunciado “Plan Nacional de Infraestructura”, que terminó un tanto deshilachado y definitivamente mal calificado, como resultado del severo juicio de Yberri. Definitivamente es imposible tratar de quedar bien con todos, porque a final de cuentas no se queda bien con nadie.

Mi amigo “Guaty” siempre ha sostenido que si el gobierno de Peña Nieto se concentra en invertir los miles y miles de millones obtenidos mediante el anunciado crecimiento del déficit presupuestario en proyectos productivos, a México le espera un futuro amplio y promisorio. Por el contrario, si se dedica a hacer lo que López Portillo en sus años de aciago gobierno, que se puso a engordar el gasto corriente y a administrar una abundancia que jamás llegó a manos de los mexicanos y en cambio se quedó en las de los políticos y empresarios bribones, México seguirá hundido sin remedio en el atraso y en el subdesarrollo.

Este es un tema que vale la pena someter al escrutinio minucioso de los sonorenses y en general de todos los mexicanos, tanto de quienes pertenecen al exclusivo círculo de expertos en el tema, como de los que forman la gran masa que generalmente juzga y califica el proceder de los gobernantes según el tamaño del hambre que le hace gruñir las tripas. Gastar de ninguna manera equivale a invertir, ya sea en el ámbito familiar, o en las actividades empresariales privadas, y desde luego, mucho menos aún en las actividades públicas, o sea las de gobierno.

Se critica acremente a los gobiernos –sobre todo al federal- sus políticas en materia de inversiones, particularmente aquellas que tienen que ver con el incremento de la productividad y el desarrollo en los campos prioritarios. Y qué bien que así sea y que así se haga. Es imperioso someter a un minucioso escrutinio los programas de inversión de cualquier tipo. El escrutinio como dije debe ser minucioso, pero también es menester que sea juicioso, puntual, justo, y no nada más por hacer ruido y provocar aplausos en la galería repleta de rebeldes y rezongones que de eso viven, o de eso se nutren. Se cumplan o no los requisitos anteriores, la crítica al gasto público, el qué, el cómo, por qué y cuándo, es de primordial importancia.

Tal vez la inversión planeada en la 4 Carriles pudiera catalogarse como superflua y cosmética, desde un punto severamente crítico, pero sea como sea no deja de ser un tema que en Sonora tiene 25 años de ser motivo de protesta e inconformidad. Algunos centran la crítica en el material que se utilizará, y se preguntan por qué concreto hidráulico y no concreto asfáltico, como se hace regularmente. La suspicacia indica que utilizando concreto se engaña mejor a los ingenuos usuarios, y de paso se podrá robar más dinero. Argumentos y contra argumentos van y vienen, el caso es que la reconstrucción, ampliación y modernización de la Carretera Internacional 15 es un hecho, y se convertirá en una verdadera autopista a la que Sonora tiene legítimo derecho.

Las vías de comunicación son fundamentales en el desarrollo de cualquier país, y si bien no “producen” nada en el estricto sentido de la palabra, aportan un apoyo clave y constituyen indudablemente el canal indispensable para se movilicen todos los productos y todas las personas dentro del territorio nacional. Mientras más ágil, eficiente, moderno y seguro es el sistema de transporte (terrestre, marítimo, aéreo u ferroviario) las personas y los productos que genera el sector productivo, llegarán más fácil, rápida y oportunamente a sus destinos. Desde luego, nos encontramos en este terreno con las consabidas zonas de gris con que tropezamos a cada rato y en cualquier tema, y reconozco que será difícil, más no imposible, ponernos de acuerdo, pero por lo pronto y a reserva de sacarnos mutuamente los ojos, demos siquiera oportunidad a que los resultados justifiquen o den al traste con los beneficios, supuestos o reales, que traerá el Programa Nacional de Infraestructura.

El debate sobre estas y todas las cuestiones de trascendencia nacional es bueno y debe ser propiciado, lo que no se vale son las descalificaciones a priori, es decir por anticipado. Se entiende que la diversidad de opiniones y puntos de vista es parte de la pluralidad, pero también es indispensable que exista una pizca de información sustentada y un mínimo siquiera de buena voluntad, que parece ser un bien que escasea cada vez más en este turbulento México nuestro.

El meollo en lo que concierne al “Plan Nacional de Infraestructura” anunciado con bombo y platillo por Peña Nieto no es, como algunos pudieran suponer, el estratosférico monto de los recursos que se piensa invertir en él, ni tampoco la cantidad de empleos que supuestamente va a generar, que de antemano se entiende son empleos temporales, y por ende, de bajo impacto. El meollo está en la determinación de los efectos que dicha archimega inversión tendrá sobre la economía del país, y el nivel de bienestar real de la población. Para ello es indispensable que los creadores de este Programa nos expliquen con lujo de detalle los impactos que cada obra incluida en el Programa tendrá sobre cada uno de los campos de influencia, y que se nos informe sobre los tiempos en que se lograrán las metas propuestas.

Y finalmente conviene dejar claramente asentado que una cosa es lo que nos podrán decir (si acaso nos lo dicen) y otra muy diferente lo que quede a la vista después de que se asiente la espesa polvareda que se ha levantado a raíz del espectacular anuncio presidencial.

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Author

Oscar Romo Salazar

Nací en Hermosillo, Sonora, el 12 de noviembre de 1937, en la antigua Calle Comercio (hoy No Reelección) al mismito pie del bienamado “Cerro de la Campana”.
Desde pequeño mostré una gran afición por la lectura y a lo largo de mi vida he sido un ávido lector. Leo todo lo que cae en mis manos, desde novelas de ficción, biografías de personajes famosos, libros de superación personal, revistas, periódicos impresos y virtuales… todo y de todo.
Me gusta mucho escribir sobre mi ciudad, sobre todo la pequeña ciudad donde me crié y donde crecí, dicen que tengo una gran memoria porque recuerdo cosas que sucedieron cuando yo estaba muy niño. Es posible. Trato de mantener vivos mis recuerdos escribiéndolos y compartiéndolos con quien quiera leerlos.
Estudié primaria, secundaria y preparatoria en Hermosillo, y posteriormente me fui a Monterrey a estudiar la carreta de arquitectura, la cual finalmente terminé en la ciudad de México, D.F.
Me casé cuando aún no terminaba mi carrera y formé mi familia con María Emma Freaner, originaria de Nacozari de García, quien me dio tres hijos: Oscar Upton, Carlos Eduardo y Leonel, los tres casados con excelentes mujeres. Tengo siete nietos, cuatro varones y tres mujeres, la mayor de 15 años y el menor de un año y medio.
He dedicado los últimos 26 años de mi vida a escribir, 25 de ellos en el periódico “El Imparcial”, y durante varios años lo hice simultáneamente para el periódico diocesano “En Marcha”, cuando lo dirigía con gran tino el padre Teodoro Pino, hoy Obispo.
Durante dos años y medio, de 2004 a mediados del 2007 tuve un programa de análisis político en Telemax al que llamé “Controversia”. Dicen que tuvo bastante éxito y que mientras duró fue muy visto.
El año pasado abandoné a “El Imparcial” por incompatibilidad de criterios y visiones con la actual dirección, y durante un año y medio aproximadamente (de principos del 2009 a mediados de este 2010, he venido colaborando con el portal “Contactox” de Claudio Escobosa Serrano.
Desde al año 2008 soy Presidente del Consejo Consultivo de Zona Histórica de Hermosillo y soy miembro de la Sociedad Sonorense de Historia.
En el mes de mayo de este año 2010 presenté mi libro “A Contracorriente: 25 Años Desde la Trinchera”, el cual fue editado por el Instituto Municipal de Cultura y Arte. Este libro es una primera compilación de unos 200 artículos de los más de dos mil que escribí durante el cuarto de siglo que tengo escribiendo.
Formo parte del elenco de escritores de “Casa de las Ideas”, un espacio donde espero concluir mis días como escritor, y desde donde me propongo seguir contribuyendo con mis escritos e ideas a mejorar en lo posible mi comunidad y, como soñar no cuesta nada, también el mundo donde vivo.

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