El Zar Anticorrupción

Oscar Romo Salazar, Recientes No hay comentarios en El Zar Anticorrupción 433

“No hay plazo que no se cumpla, ni pagaré que no se venza”: Dicho popular

“Habré de responderles con total entrega, consciente de que la sociedad reclama honestidad, transparencia, austeridad, eficiencia, integridad, decencia, respeto, liderazgo, solidaridad, seguridad, crecimiento económico y justicia”… “Impulsados por la imparable fuerza del cambio, dejaremos atrás los escándalos que hoy son noticia nacional, para construir una nueva historia de grandeza para Sonora”… “No vamos a olvidar lo que le hicieron a Sonora, porque el olvido también es caldo de cultivo para la corrupción, la impunidad y la injusticia”… “Es impresionante la ruina económica, pero más impresionante aún es la ruina moral que nos heredan”… “Lo moral es el fondo del asunto, lo moral es lo más preocupante”.

Frases sonoras, impactantes, emotivas, efectistas, entresacadas del encendido discurso pronunciado por la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano la mañana del día 13 de septiembre en el CUM de Hermosillo, ante algo más de 10 mil concurrentes al evento, horas después de recibir la investidura como la primera mujer que gobierna Sonora. Discurso que algunos calificaron como innecesariamente duro, tirando a la rudeza innecesaria, pero que otros muchos aplaudieron con entusiasmo, ante el desolador panorama que presenta el Estado de Sonora al concluir el peor sexenio de gobierno en la historia de este estado, el sexenio de gobierno de Guillermo Padrés Elías.

“Les voy a dar una de las frases más trilladas a la que recurren muchos políticos: En mi gobierno, cero impunidad y cero tolerancia a la corrupción de los funcionarios públicos”… “Pero así no se va a quedar, en una frase… instruyo a mi gabinete especializado en la materia, para que a partir de este momento instalen una mesa de trabajo, y que en menos de dos semanas me presenten la propuesta para la creación de la Fiscalía Especial Anticorrupción”… “Nada ni nadie quedará en la impunidad, ni los de ayer, ni quienes en mi gobierno sean sorprendidos en conductas ilícitas”.

Hoy, 28 de septiembre, se cumplen las dos semanas que estableció la gobernadora Pavlovich como término para instalar la primera Fiscalía Especializada Anticorrupción (FEA) en la historia de Sonora, y que automáticamente conlleva la designación del primer Fiscal Especial Anticorrupción, configurando una figura procuradora que caería dentro de la denominación popular de “Zar Anticorrupción”. Una designación que desde hace unos días ha empezado a levantar densas polvaredas dentro de la opinión pública local y regional, particularmente en las redes sociales, y muy en especial en Twitter y entre los twitteros más activos e influyentes de por estos rumbos.

Independientemente de la curiosidad natural que despierta la identidad del personaje que se menciona como probable, así sea en forma velada y utilizando únicamente las iniciales de su nombre, como para despistar o cumplir con cierto nivel de secreto (que desde luego resulta insuficiente y absurdo), la designación del primer Zar Anticorrupción en Sonora involucra una serie de aspectos que debemos analizar y sacar a orear al sol, como esos trapitos sucios que se lavan y ponen a secar en un tendedero, en este caso el tendedero de la opinión pública sonorense.

Para Claudia Pavlovich esta designación representa otra gran prueba de fuego, y digo “otra” porque tal vez la primera fue la designación de su gabinete, dentro del cual destacan varias monedas de cobre, dentro de las de oro de 14 y 18 kilates, que las hay, aunque usted tuerza el gesto. Prueba de fuego bien brava, y además con una carga explosiva tremendamente peligrosa, como seguramente tendremos oportunidad de comprobar a partir del momento en que se dé a conocer la identidad de quien tendrá que ser un fiscal de titanio, más que de hierro, por la complejidad y vulnerabilidad explosiva de su función. Y si no, al tiempo.

Este cargo, junto con el de Secretario de la Contraloría Estatal, y el de la Procuraduría General de Justicia, conforma el triunvirato de la destrucción, de la implosión de la imagen de un gobierno que empieza a navegar en las procelosas aguas del quehacer, más allá del discurso y las arengas. Estos tres servidores públicos concentran más carga potencialmente destructiva que todo el resto de un gabinete que llega de por sí repleto de nitroglicerina política que, como todos sabemos, es altamente inestable y peligrosa. Fue Claudia Pavlovich la que sembró las primeras minas de impacto explosivo tipo Clayborne en su camino, algunas de las cuales ni ella misma sabe con exactitud dónde quedaron enterradas. Al menor estímulo esas minas empezarán a realizar sus efectos demoledores, pero muy en especial las tres bombas de plutonio mencionadas anteriormente.

En la historia del mundo, y desde luego en la historia de nuestro país, son contados los casos en que este tipo de fiscales, calificados como “de hierro” por la supuesta naturaleza de sus complicadas responsabilidades, han tenido éxito y se han retirado con honores. Las más de las veces han salido con el rabo entre las patas y en medio de un diluvio de críticas y vituperios provenientes de los medios de comunicación, y de la misma sociedad que se mantiene atenta, expectante y profundamente escéptica y crítica hacia el desempeño de las funciones de fiscalización de fiscales presuntamente de hierro, que finalmente demuestran ser de vil barro, cuando no de migajón.

El período de prueba se está agotando mucho más rápido de lo previsto, y se entiende, porque ya sabemos que la paciencia no es precisamente la virtud más relevante dentro de las sociedades, en particular de una sociedad como la sonorense, que ha sido agredida, denigrada y vandalizada de tantas y tan horrendas formas y maneras. El grito de exigencia que brota de las gargantas doloridas del pueblo sonorense sigue siendo de justicia y de retribución. De justicia y retribución ¡ya! de inmediato, o lo más pronto posible, dentro de las complejidades que imponen las leyes, cuyo pleno rigor se suele aplicar contra los enemigos, más no contra los amigos.

Si aceptamos como válido el diagnóstico expresado por doña Claudia Pavlovich en su discurso inaugural, de que lo moral es mil veces peor que lo económico y financiero, tendríamos que aceptar entonces que la aplicación de la ley a los responsables de la debacle se ubica en el primer plano de exigencia, y que todo lo demás, siendo indudablemente importante, pasa a un segundo término, al menos a los ojos de los ciudadanos ofendidos y cabreados, más allá de lo imaginable.

“Haremos primero lo urgente, luego lo prioritario y finalmente lo necesario” dijo Claudia en el discurso que pronunció en el evento de toma de posesión de Manuel Ignacio “Maloro” Acosta en la plaza Alonso Vidal, el día 16 de este mes patrio y patriotero. Sigue hablando la gobernadora de lo mismo y en el mismo tono, si entendemos que lo urgente es hacer justicia antes que obras, aplicar la ley antes de anunciar inversiones, castigar a los culpables rigurosamente, antes de prometer más quimeras y espejismos.

Lo urgente es ver a los rateros en la cárcel, por el mayor tiempo posible, y para ello se necesitan acciones inmediatas, contundentes, sin compasión y sin las tradicionales componendas que se dan en lo oscurito o bajo la mesa en los sucios antros de la corrupción. Y si va a haber un responsable de armar los mecanismos especiales de fiscalización, y de pescar a los delincuentes para llevarlos a juicio, tiene que ser por fuerza un individuo con un extraordinario perfil de integridad y profesionalismo, y que cuente con el más amplio reconocimiento de la comunidad sonorense. Características indispensables que debe buscar Claudia Pavlovich -utilizando la mítica lámpara de Diógenes, de ser preciso- si no quiere empezar su sexenio con el pie izquierdo y cavando desde el inicio la sepultura de esta fiscalía que no debe fallar, y no puede fallar, por todo lo que involucra.

Claudia no puede equivocarse en esto, y para el caso en ninguna otra cosa. Es humana, desde luego, y como humana está sujeta al error y a las equivocaciones inherentes a su naturaleza, pero fuera de esa comprensión, no le queda mucho margen para el error, y desde luego, no en el ámbito del restablecimiento del Estado de Derecho y de la aplicación irrestricta de la ley, a todos y cada uno de los que han cometido delitos en el pasado reciente, y los cometan en el futuro cercano.

Claudia lo dijo en su discurso: “Nada ni nadie quedará en la impunidad”… Vamos a ver entonces qué tan cierto es eso. Es de vida o muerte empezar con el pie derecho. La moneda está en aire. Hagan su juego, señores.

Agradeceré su comentario a continuación, o bien envíelo a  oscar.romo@casadelasideas.com

En Twitter soy @ChapoRomo.

Author

Oscar Romo Salazar

Nací en Hermosillo, Sonora, el 12 de noviembre de 1937, en la antigua Calle Comercio (hoy No Reelección) al mismito pie del bienamado “Cerro de la Campana”.
Desde pequeño mostré una gran afición por la lectura y a lo largo de mi vida he sido un ávido lector. Leo todo lo que cae en mis manos, desde novelas de ficción, biografías de personajes famosos, libros de superación personal, revistas, periódicos impresos y virtuales… todo y de todo.
Me gusta mucho escribir sobre mi ciudad, sobre todo la pequeña ciudad donde me crié y donde crecí, dicen que tengo una gran memoria porque recuerdo cosas que sucedieron cuando yo estaba muy niño. Es posible. Trato de mantener vivos mis recuerdos escribiéndolos y compartiéndolos con quien quiera leerlos.
Estudié primaria, secundaria y preparatoria en Hermosillo, y posteriormente me fui a Monterrey a estudiar la carreta de arquitectura, la cual finalmente terminé en la ciudad de México, D.F.
Me casé cuando aún no terminaba mi carrera y formé mi familia con María Emma Freaner, originaria de Nacozari de García, quien me dio tres hijos: Oscar Upton, Carlos Eduardo y Leonel, los tres casados con excelentes mujeres. Tengo siete nietos, cuatro varones y tres mujeres, la mayor de 15 años y el menor de un año y medio.
He dedicado los últimos 26 años de mi vida a escribir, 25 de ellos en el periódico “El Imparcial”, y durante varios años lo hice simultáneamente para el periódico diocesano “En Marcha”, cuando lo dirigía con gran tino el padre Teodoro Pino, hoy Obispo.
Durante dos años y medio, de 2004 a mediados del 2007 tuve un programa de análisis político en Telemax al que llamé “Controversia”. Dicen que tuvo bastante éxito y que mientras duró fue muy visto.
El año pasado abandoné a “El Imparcial” por incompatibilidad de criterios y visiones con la actual dirección, y durante un año y medio aproximadamente (de principos del 2009 a mediados de este 2010, he venido colaborando con el portal “Contactox” de Claudio Escobosa Serrano.
Desde al año 2008 soy Presidente del Consejo Consultivo de Zona Histórica de Hermosillo y soy miembro de la Sociedad Sonorense de Historia.
En el mes de mayo de este año 2010 presenté mi libro “A Contracorriente: 25 Años Desde la Trinchera”, el cual fue editado por el Instituto Municipal de Cultura y Arte. Este libro es una primera compilación de unos 200 artículos de los más de dos mil que escribí durante el cuarto de siglo que tengo escribiendo.
Formo parte del elenco de escritores de “Casa de las Ideas”, un espacio donde espero concluir mis días como escritor, y desde donde me propongo seguir contribuyendo con mis escritos e ideas a mejorar en lo posible mi comunidad y, como soñar no cuesta nada, también el mundo donde vivo.

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