El mausoleo de los desastres

Oscar Romo Salazar, Recientes No hay comentarios en El mausoleo de los desastres 35

“En este mundo traidor,

sin verdad y sin mentira,

todo es según el color

del cristal con que se mira”

(Viejo adagio de la infancia)

México se encamina en estos momentos al apogeo de un tornado político. Quien lo niegue desconoce la situación real, o la ignora pretendiendo con ello que todo está en calma y nada sucede.

La realidad nos dice que el complicadísimo momento que vive nuestro país es consecuencia directa e inevitable de la forma torpe como se han manejado las diferentes crisis y conflictos que se han venido presentando a lo largo de los siete meses que lleva en funciones el actual gobierno federal. Hasta el momento no ha sido resuelta ni una sola de las peligrosas situaciones. Error sobre error, dislate tras dislate, formando un hojaldre de culpas, irregularidades, omisiones, fallas y un cúmulo de barbaridades que fluctúan entre la estupidez y la demencia.

Reflejo indudable de un gobierno que llegó sin estar preparado, sin contar con estrategias, planes ni experiencia. El resultado de las elecciones de 2018, a pesar de estar previsto y de haber sido anunciado por los augures de las encuestas de opinión, agarró completamente desprevenido a todo munco, incluyendo a los propios elegidos y, en consecuencia, los tomó totalmente desorganizados y sin el respaldo de una estructura humana capaz y con experiencia. Prácticamente desde el primer día las cuadrillas de la rapiña, la improvisación y la intransigencia empezaron a construir el enorme mausoleo a donde irán a dar los restos de un gobierno que empieza a ser percibido como irremediablemente fallido. De ahí que las escasas figuras de renombre que rodean al Mandatario de la nación se empoecen a pulverizar o empezado a hacer a un lado, asqueadas e incapaces de aceptar y/o transigir con el feroz fundamentalismo y la profunda inmoralidad que está mostrando el cuasi partido en el poder.

A lo anterior sume usted el carácter despótico y la personalidad conflictiva de un Mandatario desequilibrado,  inmaduro y falto de la más elemental prudencia, más un grupo de colaboradores en el que –sin ninguna de esas honrosas excepciones que a veces haynadie en lo absoluto se salva de la quema, y para colmo de los colmos, una oposición descontrolada e inefectiva más preocupada en restañar las heridas y en roer los últimos huesos que en establecer los necesarios equilibrios políticos, y finalmente, un coro inmenso de periódicos, revistas, estaciones de radio y televisión sometidos a base de billetes, y tendremos a la vista un cuadro razonablemente completo del desastre.Peor ni la peste bubónica, o un ataque de virus Ébola.

Una cuenta que empieza y no termina, y que principia con la cancelación de obras y la desaparición o anulación de instituciones clave, de programas estratégicos y sustitución de los mismos por programas clientelares en los que se han “invertido” centenares de millones de pesos, millares de millones de pesos, sin que realmente se haya resuelto con ellos ninguna necesidad perentoria. Becas para estos y los otros, apoyos sin ton ni son, transformaciones educativas superficialmente maquilladas que no pasan de ser simples parches a la Reforma de Peña Nieto, un aeropuerto internacional sustituto cuya construcción ha provocado el rechazo de los especialistas y al que se le augura un rotundo fracaso, un tren turísticos absurdo y una refinería que nadie pidió, mayor endeudamiento, y una increíble ausencia de capacidad negociadora que ha convertido al territorio nacional en el muro que Doland Trump predijo que México construiría y pagaría, está provocando que el país enfrente la tragedia de un presupuesto insuficente y, además, mal distribuído… puedo seguir, si usted gusta, pero con estos cuantos ejemplos queda suficientemente expuesta la dimensión y profundidad de la crisis de gobierno en que nos encontramos. Un gobierno que se saca de la manga un ridículo plebiscito, en un desesperado afán de legitimarse en su derrumbe.

Y encima y derredor de todo, un cercano proceso electoral que se pronostica tremendamente complicado, desaseado, violento, oneroso y plagado de irregularidades y conflictos. Señal palpable de lo anterior es la forma inaudita como los aspirantes de todos los partidos y sectas políticas se emoiecen a brincar las trancas sin que el deshilachado Instrituto Federal Electoral antine a mover un dedo, fuera de una tibia amenaza de multar al MORENA con una ridícula multa por una insignificante transgresión, como para taparle simplemente el ojo al macho. Y vale la pregunta: ¿De dónde está saliendo ese océano de dinero si –según se dice- la productividad nacional está cayendo en forma alarmante y el estado mexicano se encuentra en ruta hacia una práctica bancarrota? ¿O esa práctica bancarrota se debe en parte precisamente a ese obsceno despilfarro?

La debacle de la pomposamente llamadaCuarta Transformación” le está generando incalculables daños a la sociedad mexicana, y por supuesto al partido político que la parió. Prácticamente no existe dependencia de gobierno que no se encuentre bajo el escrutinio de la lupa ciudadana, que poco a poco empieza a funcionar y enfocarse. No existe un funcionario que no esté siendo sometido a juicio, si no de la justicia -que ha sido borrada del mapa por quien debería ser su primer y más ardiente defensor- sí por la de los ciudadanos que poco a poco despiertan de la modorra y el hechizo de los brujos y alquimistas.

La ecuanimidad jamás ha sido una de mis virtudes. De hecho, reconozco que son pocas las que poseo, y en un afán de ser justo y de exponer los hechos y las situaciones tal como los veo, me parece que uno de los principales damnificados en el concierto de desatinos, aparte desde luego del presidente mañanero, Andrés Manuel López, se llama Marcelo Ebrard a quien, poco a poco se convierte en la carta fuerte –y tal vez la única- de MORENA para la presidencia en el aún lejano 2024, alconvertirse en el responsable del acuerdo migratorio en la negociación con el gobierno norteamericano, donde se ubican las jaulas de los lobos y los coyotes, y de la cual emergieron victoriosos en toda la línea, para vergüenza y oprobio del gobierno mexicano.

En efecto, la responsabilidad de López Obrador era y es la de gobernar para todos los mexicanos y no solamente para su base de sustentación integrada por los pobres que él ha llamado “mascotas”. Al sustituir la responsabilidad de gobernar, a pesar de sus obvias limitaciones, por el caprichoso empeño de aparecer en el show mañanero diario para mostrar ante tirios y troyanos sus incomensurables limitaciones, está exhibiendo ante 130 millones de mexicanos, y ante el mundo entero, que no solamente es un gobernante incapaz, sino que además, es un gobernante enfermo de obstinación, además de incompetencia.

Y por ello se ha empeñado en autogenerarse una imagen pública que nosolamente no le corresponde, sino que además se estrella y se hace añicos a diario contra la granítica pared de la realidad. Y por ello, y como nada en este gobierno parece funcionar de acuerdo a las reglas y las expectativas, López Obrador no pasará de ser una sombra, un triste remedo de lo que en sus frustraciones y hartazgos quienes lo eligieron pensaron que sería.

En una más de esas absurdas decisiones a las que nos está acostumbrando el Mandatario, el próximo lunes, al atardecer, ha convocado a una fiesta con bailongo en su salón de baile favorito, el Zócalo capitalino, para festejar el primer año de su elección. Un festejo que revela el tremendo engaño en que vive, soñándose un gobernante amado y reverenciado por su pueblo, cuando recibe las lamentables muestras de sumisión de quienes, perdida por completo la dignidad personal, van y le rinden pleitesía arrodillándose ante él para adorarlo, como adoran los idólatras a los falsos ídolos.  

Aventuraré el pronóstico de que aunque muy probablemente el lugar se llenará por completo de gente amante del guateque, el ruido que habrá será insufiente para ocultar el rugido de decepción que poco a poco se empieza a levantar de muchos rincones de nuestro país.

En Twitter soy @ChapoRomo

Mi dirección de correo es oscar.romo@casadelasideas.com

Author

Oscar Romo Salazar

Nací en Hermosillo, Sonora, el 12 de noviembre de 1937, en la antigua Calle Comercio (hoy No Reelección) al mismito pie del bienamado “Cerro de la Campana”.
Desde pequeño mostré una gran afición por la lectura y a lo largo de mi vida he sido un ávido lector. Leo todo lo que cae en mis manos, desde novelas de ficción, biografías de personajes famosos, libros de superación personal, revistas, periódicos impresos y virtuales… todo y de todo.
Me gusta mucho escribir sobre mi ciudad, sobre todo la pequeña ciudad donde me crié y donde crecí, dicen que tengo una gran memoria porque recuerdo cosas que sucedieron cuando yo estaba muy niño. Es posible. Trato de mantener vivos mis recuerdos escribiéndolos y compartiéndolos con quien quiera leerlos.
Estudié primaria, secundaria y preparatoria en Hermosillo, y posteriormente me fui a Monterrey a estudiar la carreta de arquitectura, la cual finalmente terminé en la ciudad de México, D.F.
Me casé cuando aún no terminaba mi carrera y formé mi familia con María Emma Freaner, originaria de Nacozari de García, quien me dio tres hijos: Oscar Upton, Carlos Eduardo y Leonel, los tres casados con excelentes mujeres. Tengo siete nietos, cuatro varones y tres mujeres, la mayor de 15 años y el menor de un año y medio.
He dedicado los últimos 26 años de mi vida a escribir, 25 de ellos en el periódico “El Imparcial”, y durante varios años lo hice simultáneamente para el periódico diocesano “En Marcha”, cuando lo dirigía con gran tino el padre Teodoro Pino, hoy Obispo.
Durante dos años y medio, de 2004 a mediados del 2007 tuve un programa de análisis político en Telemax al que llamé “Controversia”. Dicen que tuvo bastante éxito y que mientras duró fue muy visto.
El año pasado abandoné a “El Imparcial” por incompatibilidad de criterios y visiones con la actual dirección, y durante un año y medio aproximadamente (de principos del 2009 a mediados de este 2010, he venido colaborando con el portal “Contactox” de Claudio Escobosa Serrano.
Desde al año 2008 soy Presidente del Consejo Consultivo de Zona Histórica de Hermosillo y soy miembro de la Sociedad Sonorense de Historia.
En el mes de mayo de este año 2010 presenté mi libro “A Contracorriente: 25 Años Desde la Trinchera”, el cual fue editado por el Instituto Municipal de Cultura y Arte. Este libro es una primera compilación de unos 200 artículos de los más de dos mil que escribí durante el cuarto de siglo que tengo escribiendo.
Formo parte del elenco de escritores de “Casa de las Ideas”, un espacio donde espero concluir mis días como escritor, y desde donde me propongo seguir contribuyendo con mis escritos e ideas a mejorar en lo posible mi comunidad y, como soñar no cuesta nada, también el mundo donde vivo.

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