Crisis en el grupo editorial Healy

Oscar Romo Salazar, Recientes 1 comentario en Crisis en el grupo editorial Healy 558

No cabe duda de que lo que uno escribe se queda para siempre, en algún remoto lugar, en cualquier ignorado rincón, permanece flotando por ahí, pero no desaparece, como ocurre con lo que uno dice. Las palabras se las lleva el viento, lo escrito se queda, no se va ni se destruye, sobre todo hoy en día en que contamos con los equipos de computación más sofisticados, con los métodos de archivo más increíbles, las redes sociales y demás brujerías. Hay gente que me dice que conserva recortes de viejos artículos míos pegados con imán en la puerta del refrigerador. Otros los han copiado y archivado en sus computadoras, en discos duros externos, en la nube, o sepa dónde. Las palabras escritas permanecen, sin importar el paso del tiempo.

Como muchos de ustedes saben, fui colaborador de El Imparcial durante 25 años (1984-2009), primero como columnista huésped y luego como editorialista. En un muro de mi hogar tengo colgados docenas de reconocimientos que me otorgó la dirección de ese periódico, en otros tiempos. A mediados de 2009 le presenté a Juan Fernando Healy, en aquel entonces director general de El Imparcial, mi renuncia por escrito. No hice pública esa renuncia hasta el día 20 de octubre de 2014, en que la compartí con los lectores de esta “Casa de las Ideas” cuando la curva de complicidad de ese periódico con el gobierno de Guillermo Padrés se encontraba en su punto más alto. Consideré que mis lectores tenían el derecho de conocer algunos pormenores de mi prolongada relación con el que durante muchos años fue el mejor y más acreditado periódico de Hermosillo.

Como prueba de que lo que uno escribe y publica se queda dando vueltas en el ciberespacio, hace unos días recibí un correo electrónico de un lector-amigo de Baja California, que dio lugar a un breve intercambio de mensajes que se explican solos. Voy a compartir con el lector ese cruce de mensajes, manteniendo en reserva la identidad de mi interlocutor cibernético, como se acostumbra en estos casos. El intercambio dice así:

Lector: Buenas tardes, leí su carta de renuncia al El Imparcial… ¡francamente impresionante! 

Saludos y felicitaciones.

Chapo: Gracias, amigo… Explica en parte el por qué del derrumbe de el imPANcial como medio respetable y confiable ¿verdad? Y eso sucedió hace seis años, cuando aún no se vendía descaradamente al gobierno de Guillermo Padrés. ¿Cosecharán lo que han sembrado? De corazón espero que sí, de lo contrario, quiere decir que estamos peor de lo que creemos.

Saludos cordiales

Lector: Estoy de acuerdo, aquí en Baja California, con el escándalo que surgió sobre el boicot que hizo el gobierno de Kiko Vega contra los Periódicos Healy, sobre la venta de la gubernatura de la agenda de funcionarios municipales y estatales del PAN, por 30 millones de pesos, hizo que nada más se afectaran los rumbos de La Crónica y Frontera al dejar de percibir entradas por publicidad del gobierno en sus medios. 

Con esto fracasó también el periódico impreso Frontera de San Diego, y se ven reflejadas en los recortes de personal y la pobre información que ofrecen en formatos que ahora se llaman “periódicos ligeros”, tabloides que fungen apenas como panfletos. 

El gobierno no procedió legalmente contra los Healy, porque seguramente tienen mucha cola que les pisen, y los Healy tampoco hurgaron en el tema para desenmascarar a todas las partes, porque seguramente salen embarrados también.

Saben que estos personajes son transitorios y renegociaran en el siguiente periodo de gobierno.

La Crónica ahora depende del diario Frontera, todas las decisiones se toman allá y dejó de tener la presencia mediática que tuvo hasta hace unos años, pese a contar con la mejor tecnología para la cobertura y las decisiones se toman todas en Hermosillo, siguen manteniendo a ambos periódicos como un papá que le manda dinero a sus hijos que estudian en otra ciudad.

¿Qué cosecharán? La espalda de los ciudadanos que poco a poco dejan de utilizar sus servicios y la credibilidad mediática, y hasta el cierre de otra de sus publicaciones, que a mi parecer, sería La Crónica.

Con un periodismo mediocre y sin voluntad para ponerle el dedo en la llaga a quienes le causan daño al pueblo, no sería raro especularlo. No estamos peor de lo que creemos. Estamos mucho peor  de lo que jamás hubiera siquiera imaginado como una posibilidad muy lejana.

Gracias por su contestación, a sus órdenes.

Chapo: Estupendo comentario, estimado amigo, y muy realista. Los periódicos Healy de B.C. están siendo víctimas de la total pérdida de rumbo del grupo editorial, igual que el imPANcial en Hermosillo. En mi opinión, cuando a un medio -o a un grupo de medios- le sucede esto, la situación se torna irreversible. Toma toda una vida de esfuerzo y limpieza editorial ganarse la confianza de los lectores, pero solo un breve período de tiempo, y una gran pérdida de ética y moral familiar, para que sobrevenga el derrumbe definitivo.

Que tengas buen domingo.

****

Y ahora los comentarios. Como es del dominio público, recientemente hubo cambios en la dirección general del Grupo Healy, quedando Alejandro Bernal García en el lugar que ocupara Juan Fernando Healy Loera durante algunos años. La medida obedece sin duda a una estrategia que pretende rescatar a El Imparcial de la debacle comercial y del derrumbe editorial en que se encuentra. Fenómenos que en mi opinión son atribuibles a la falta de experiencia, a la frivolidad, al mercantilismo abyecto, y al absoluto desconocimiento de los intríngulis de la comunicación que afectan a Juan Fernando Healy. Las consecuencias de lo anterior son devastadoras.

El problema está en que la crisis es mayor de lo que se ve a simple vista, pues no solo abarca a El Imparcial de Hermosillo, sino también a La Crónica de Mexicali y al Frontera de Tijuana, periódicos que integran el Grupo Editorial Healy. Esta grave crisis obviamente no se resolverá con un simple cambio de dirección, porque cuando un periódico pierde la credibilidad y la confianza de sus lectores, resulta prácticamente imposible recuperarlas. Y esta es la situación en que en estos momentos parecen encontrarse los tres periódicos de marras, a partir de mi criterio personal y el de mi amigo lector bajacaliforniano. Habría que ver qué piensa el resto de los hermosillenses y sonorenses.

El martes pasado El Imparcial sorprendió al replicar en primera plana una nota del periódico Reforma de México, en la que Ernesto Ruffo le pide a Guillermo Padrés un moche para gastos de campaña y para protegerlo ante los “cocolazos que vienen”, según dice la nota. El PAN convertido en comercializador de impunidades en ruta hacia su “regeneración”. Sorprende el giro editorial porque es la primera evidencia formal de que la férrea complicidad que existió durante casi seis años entre El Imparcial y el gobierno de Guillermo Padrés, se ha roto definitivamente. Cambio de dirección en el grupo Healy y cambio radical en la línea editorial, con el evidente propósito de congraciarse con algunos de los gobiernos que llegarán en breves días.

Espero que tanto Claudia Pavlovich como Manuel Ignacio “Maloro” Acosta, gobernadora electa de Sonora y alcalde electo de Hermosillo respectivamente, no firmen ninguna clase de convenio con El Imparcial, y que no olviden -como tampoco habremos de olvidarlo los sonorenses- la infinidad de golpes, majaderías, complicidades y ocultamientos que recibimos por conducto de un periódico corrupto, encubridor y desacreditado que alguna vez fue serio, y que se convirtió en un infumable pasquín gracias a la increíble ambición, la infinita arrogancia y la indecencia de sus directivos y propietarios.

Envíeme su comentario a continuación, o bien a oscar.romo@casadelasideas.com

En Tweeter busque también mis comentarios en  @ChapoRomo

Author

Oscar Romo Salazar

Nací en Hermosillo, Sonora, el 12 de noviembre de 1937, en la antigua Calle Comercio (hoy No Reelección) al mismito pie del bienamado “Cerro de la Campana”.
Desde pequeño mostré una gran afición por la lectura y a lo largo de mi vida he sido un ávido lector. Leo todo lo que cae en mis manos, desde novelas de ficción, biografías de personajes famosos, libros de superación personal, revistas, periódicos impresos y virtuales… todo y de todo.
Me gusta mucho escribir sobre mi ciudad, sobre todo la pequeña ciudad donde me crié y donde crecí, dicen que tengo una gran memoria porque recuerdo cosas que sucedieron cuando yo estaba muy niño. Es posible. Trato de mantener vivos mis recuerdos escribiéndolos y compartiéndolos con quien quiera leerlos.
Estudié primaria, secundaria y preparatoria en Hermosillo, y posteriormente me fui a Monterrey a estudiar la carreta de arquitectura, la cual finalmente terminé en la ciudad de México, D.F.
Me casé cuando aún no terminaba mi carrera y formé mi familia con María Emma Freaner, originaria de Nacozari de García, quien me dio tres hijos: Oscar Upton, Carlos Eduardo y Leonel, los tres casados con excelentes mujeres. Tengo siete nietos, cuatro varones y tres mujeres, la mayor de 15 años y el menor de un año y medio.
He dedicado los últimos 26 años de mi vida a escribir, 25 de ellos en el periódico “El Imparcial”, y durante varios años lo hice simultáneamente para el periódico diocesano “En Marcha”, cuando lo dirigía con gran tino el padre Teodoro Pino, hoy Obispo.
Durante dos años y medio, de 2004 a mediados del 2007 tuve un programa de análisis político en Telemax al que llamé “Controversia”. Dicen que tuvo bastante éxito y que mientras duró fue muy visto.
El año pasado abandoné a “El Imparcial” por incompatibilidad de criterios y visiones con la actual dirección, y durante un año y medio aproximadamente (de principos del 2009 a mediados de este 2010, he venido colaborando con el portal “Contactox” de Claudio Escobosa Serrano.
Desde al año 2008 soy Presidente del Consejo Consultivo de Zona Histórica de Hermosillo y soy miembro de la Sociedad Sonorense de Historia.
En el mes de mayo de este año 2010 presenté mi libro “A Contracorriente: 25 Años Desde la Trinchera”, el cual fue editado por el Instituto Municipal de Cultura y Arte. Este libro es una primera compilación de unos 200 artículos de los más de dos mil que escribí durante el cuarto de siglo que tengo escribiendo.
Formo parte del elenco de escritores de “Casa de las Ideas”, un espacio donde espero concluir mis días como escritor, y desde donde me propongo seguir contribuyendo con mis escritos e ideas a mejorar en lo posible mi comunidad y, como soñar no cuesta nada, también el mundo donde vivo.

1 Comment

  1. Víctor Suárez 14/08/2015 at 3:53 pm

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