Confusión e incertidumbre

Oscar Romo Salazar, Recientes No hay comentarios en Confusión e incertidumbre 35

En uno de sus más recientes escritos María Amparo Casar, una analista de singular tino y claridad, dice que se encuentra presa de la confusión con respecto a los planes anticorrupción del próximo gobierno. Dice también que no es un tema cualquiera, pues durante la campaña de López Obrador la corrupción fue planteada como el origen de todos los males, y como la solución a todos ellos.

Comparto la situación de confusión en que se encuentra doña María Amparo, pero no solo en lo que respecta a los planes anticorrupción obradorianos, sino también en cuanto a la gran mayoría de los planes que se han venido exponiendo conforme transcurren los días desde el momento en que se dieron los resultados de la elección. Entre ellos la desconcentración de las 33 Secretarías y dependencias de primer nivel a diversos puntos del país, la desaparición de las delegaciones federales en las entidades y la creación de una majestuosa coordinación general, con titulares/virreyes en cada estado, las cuestionadas designaciones de los titulares de la CFE y PEMEX, la posible creación de una “Constitución Moral” para todos los mexicanos, y el inicio del programa de foros de consulta sobre la Pacificación y Reconciliación nacional, que arrancó el martes pasado en Ciudad Juárez, Chihuahua, en medio de nubes tormentosas, rayos y centellas.

Me parece que estos últimos en particular, por su trascendencia e impacto, ocuparán la atención de los medios y las redes sociales a lo largo y ancho de la geografía nacional en los próximas semanas y meses. Además estos foros están estrechamente ligados con la creación y la operación de la nueva Secretaría de Seguridad Nacional, cuya titularidad se pondrá en manos del paisano Alfonso Durazo, quien sin la menor duda tendrá que bailar con la más fea, la más gruñona y la más peligrosa de todas las hijas del nuevo orden político-social mexicano. Muchos cambios y muy pesados, tal vez demasiados para ser digeridos por el estómago de una nación que padece diarreas crónicas desde hace décadas.

Los temas mencionados son parte de la complicada agenda que están manejando el presidente electo y el grupo selecto que le rodea. Son temas de alto voltaje, sumamente difíciles de armonizar y hacerlos digeribles de cara a una sociedad poco preparada y más afecta a la reacción que a la reflexión, y por lo tanto demasiado volátil e influenciable. Incluso para los medios serios y los analistas de alto perfil -como por ejemplo la señora Casar- son temas confusos que generan inquietud, y dejan amplias zonas de penumbra y zozobra.

En abono a la necesidad de otorgar un boleto solamente de ida al nuevo gobierno, y en descargo de la responsabilidad que le corresponde por la perturbación que han generado las medidas anunciadas, habrá que reconocer que las intenciones son buenas de origen, y que atañen a los problemas más serios que padece el país, aunque quizá la forma de presentarlas y sobre todo el “timing” pueden no ser los mejores. Los hechos están hablando con total claridad, y las respuestas que López Obrador y sus colaboradores de primera línea han estado recibiendo demuestran que el período de euforia triunfalista está resultando más breve de lo pensado, seguramente por el hecho de haber asumido el poder de facto con casi cinco meses de adelanto. Y no olvidemos que el poder corrompe y también desgasta.

Como si lo anterior no fuera suficiente, las aguas en los mares regionales se empiezan a agitar en diversos ámbitos y sentidos. Curiosamente la agitación no está siendo causada por los partidos derrotados, como sería lo natural ante la paliza recibida, sino por el partido que ganó en forma arrolladora: MORENA. En lo personal me confunde e intriga sobremanera que aquí en Sonora este partido empiece a mostrar un inusitado interés en incluir en la agenda de la LXII Legislatura Local, donde son abrumadora mayoría, una serie de temas que son complicados y desgastantes en cualquier momento, y más aún en las actuales circunstancias políticas y sociales.

Asuntos como la interrupción legal del embarazo o aborto, la muerte asistida o eutanasia, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción de niños por parejas del mismo sexo y la legalización de la marihuana para uso lúdico representan temas altamente corrosivos, en una sociedad de corte conservador como lo es la sonorense. Sonora no necesita más conflictos que los que ya tiene, y de los cuales aún no sana, pero la colisión entre los conservadores tradicionalistas y los progresistas de avanzada parece inminente, a menos de que MORENA y sus legisladores desistan de sus propósitos.

En mi personal opinión esos temas no son prioritarios, ni representan focos de preocupación para la comunidad sonorense, por lo tanto intuyo que están siendo empujados desde otras latitudes del país, muy probablemente desde la Ciudad de México, donde la revoltura y los movimientos seudo progresistas son realmente pesados y ocupan espacios importantes. Allá puede ser, pero no acá.

Sin embargo hemos podido ser testigos de cómo en los días recientes personajes connotados de la ola obradorista, como Jorge Taddei Bringas, seguro titular de la Coordinador de Delegaciones en Sonora, han aparecido realizando públicamente roles de activismo político en contra de los poderes estatales Ejecutivo y Legislativo, algo que resulta inadecuado, para decirlo en términos moderados. La tarea que le espera a Taddei en la encomienda que se le entregará, va a demandar de él toda su capacidad de conciliación y diplomacia política, y si piensa que el triunfo arrollador que obtuvieron lo exime de esa obligación, no tardará en darse cuenta de lo equivocado que está.

De Jacobo Mendoza es lógico esperar ese tipo de actitudes, siendo presidente de MORENA en Sonora. Está en su papel al encabezar plantones y mitotes en las escalinatas del Congreso Local, en protesta por supuestas agresiones en contra del pueblo sonorense de parte de las autoridades estatales. Todavía no se instala la nueva legislatura, y ya están sembrando el camino con minas explosivas para el trienio que viene, en el que nadie les hará sombre, ni podrá impedirles que hagan lo que se les pegue la gana. Igual que ocurrió a nivel federal con su desbordado adelantamiento hacia el poder, está sucediendo aquí, cuando se han adelantado un mes a la toma formal de posesión de la nueva legislatura… ¿Cuál es la prisa?

En ambos casos se percibe una clara dicotomía que confunde y preocupa por igual: Mientras que por un lado los altos mandos de MORENA abren una amplia campaña a favor de la pacificación y la reconciliación nacional, por otro lado los mandos medios y bajos asumen actitudes bélicas de ruptura, confrontación y apertura de conflictos. Incomprensible por el lado que se le quiera ver. Atemorizante y enfermiza situación que no augura nada bueno para el país y para Sonora, y que nos previene de lo que pudiera suceder en los tiempos por venir.

Algo similar ocurre en el período de transición municipal en Hermosillo, en el que la alcaldesa electa, Célida López, un día sí y otro también sale a dar entrevistas recorriendo cuanto medio electrónico se pone a su alcance para exponer determinadas percepciones personales “a priori”, no con el propósito de informar puntualmente y con serenidad, sino con el claro objetivo de iniciar una estrategia defensiva ante la tarea gigantesca de gobernar una ciudad que se ha vuelto prácticamente ingobernable.

He querido utilizar el término “percepciones personales a priori” porque todos sabemos que el proceso de entrega-recepción aún se está desarrollando y por consiguiente la futura alcaldesa todavía no tiene en sus manos la información completa, y mucho menos el correspondiente análisis a profundidad de la situación real de cada dependencia y de cada área de gobierno municipal. Sin verdadera necesidad pone en entredicho la veracidad de sus percepciones, por más que exista en la comunidad hermosillense la idea de que la situación del municipio en diversas áreas es precaria, y en determinados casos quizá desesperada.

Para cumplir con la casi imposible tarea de gobernar Hermosillo, Célida López deberá actual con serenidad y mesura, alejándose de las actitudes agresivas y conflictivas. No sé cómo piensa ella que somos los hermosillenses, y sobre qué base de razonamiento parten sus criterios en este sentido, pero puedo decirle con total claridad y con un sano ánimo de concordia, que seguimos siendo una comunidad esencialmente buena y enemiga de los conflictos, aunque existan por desgracia abundantes ejemplos que desmientan lo anterior. Que estamos dispuestos a otorgarle un bono político razonable, y por un período razonable. Y que esperamos de ella un comportamiento de concordia constructiva, para sumarnos a todas las iniciativas que tengan sentido y que ofrezcan oportunidades de mejorar nuestra calidad de vida.

No queremos más confusión e incertidumbre. No queremos más guerras políticas. Queremos paz, queremos orden, honestidad, seguridad, eficiencia, esfuerzo y trabajo, para poder seguir adelante. Usted tiene la palabra, señora Célida, y las riendas de nuestra ciudad han sido puestas en sus manos.

Espero su comentario en oscar.romo@casadelasideas.com

En Tweeter soy @ChapoRomo

 

Author

Oscar Romo Salazar

Nací en Hermosillo, Sonora, el 12 de noviembre de 1937, en la antigua Calle Comercio (hoy No Reelección) al mismito pie del bienamado “Cerro de la Campana”.
Desde pequeño mostré una gran afición por la lectura y a lo largo de mi vida he sido un ávido lector. Leo todo lo que cae en mis manos, desde novelas de ficción, biografías de personajes famosos, libros de superación personal, revistas, periódicos impresos y virtuales… todo y de todo.
Me gusta mucho escribir sobre mi ciudad, sobre todo la pequeña ciudad donde me crié y donde crecí, dicen que tengo una gran memoria porque recuerdo cosas que sucedieron cuando yo estaba muy niño. Es posible. Trato de mantener vivos mis recuerdos escribiéndolos y compartiéndolos con quien quiera leerlos.
Estudié primaria, secundaria y preparatoria en Hermosillo, y posteriormente me fui a Monterrey a estudiar la carreta de arquitectura, la cual finalmente terminé en la ciudad de México, D.F.
Me casé cuando aún no terminaba mi carrera y formé mi familia con María Emma Freaner, originaria de Nacozari de García, quien me dio tres hijos: Oscar Upton, Carlos Eduardo y Leonel, los tres casados con excelentes mujeres. Tengo siete nietos, cuatro varones y tres mujeres, la mayor de 15 años y el menor de un año y medio.
He dedicado los últimos 26 años de mi vida a escribir, 25 de ellos en el periódico “El Imparcial”, y durante varios años lo hice simultáneamente para el periódico diocesano “En Marcha”, cuando lo dirigía con gran tino el padre Teodoro Pino, hoy Obispo.
Durante dos años y medio, de 2004 a mediados del 2007 tuve un programa de análisis político en Telemax al que llamé “Controversia”. Dicen que tuvo bastante éxito y que mientras duró fue muy visto.
El año pasado abandoné a “El Imparcial” por incompatibilidad de criterios y visiones con la actual dirección, y durante un año y medio aproximadamente (de principos del 2009 a mediados de este 2010, he venido colaborando con el portal “Contactox” de Claudio Escobosa Serrano.
Desde al año 2008 soy Presidente del Consejo Consultivo de Zona Histórica de Hermosillo y soy miembro de la Sociedad Sonorense de Historia.
En el mes de mayo de este año 2010 presenté mi libro “A Contracorriente: 25 Años Desde la Trinchera”, el cual fue editado por el Instituto Municipal de Cultura y Arte. Este libro es una primera compilación de unos 200 artículos de los más de dos mil que escribí durante el cuarto de siglo que tengo escribiendo.
Formo parte del elenco de escritores de “Casa de las Ideas”, un espacio donde espero concluir mis días como escritor, y desde donde me propongo seguir contribuyendo con mis escritos e ideas a mejorar en lo posible mi comunidad y, como soñar no cuesta nada, también el mundo donde vivo.

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