Acerca de la amistad

Oscar Romo Salazar, Recientes No hay comentarios en Acerca de la amistad 50

En los cerca de 35 años que llevo escribiendo y publicando lo que escribo, y a consecuencia a mi estilo y la forma que tengo de exponer y sustentar mis puntos de vista, me he hecho de una buena cantidad de enemigos, y también de otra buena cantidad de personas que si no son mis enemigos declarados, cuando menos están en profundo desacuerdo conmigo y mi forma de pensar y de escribir. Pero quiero pensar que al mismo tiempo he logrado hacer algunas amistades por aquí y por allá, que a lo largo de los años y a distancia se mantienen atentas y leyendo mis escritos, y que de vez en cuando se toman la molestia de hacerme llegar algún comentario, ya sea por escrito o de manera verbal. Para mí tiene el mismo valor de una forma o de la otra.

En la ciudad de Guadalajara, Jalisco, mi esposa y yo tenemos una amiga a la que le tenemos un profundo cariño y un gran apego. Es una admiradora de nuestro estado y de su gente, y por ello trata de visitar Sonora cada año, una visita que nosotros esperamos con impaciencia. De esta manera nos es posible mantener contacto personal con ella cuando menos una vez al año, lo cual desafortunadamente no resulta tan intenso y frecuente como sería deseable. Como sea, nuestra amistad ha madurado y florecido a lo largo de los años. Es una persona con una sólida formación ética y espiritual, con amplia y sólida cultura, aficionada a la buena música y a la buena lectura, y está siempre puesta y dispuesta para entrarle en plan amistoso a los debates y la confrontación de ideas.

El jueves 1º de este mes de febrero publiqué en esta página “Casa de las Ideas” un artículo titulado “Carta a mi amigo lector”, no sé si usted haya tenido la oportunidad de leerlo. En ese artículo le platico al lector sobre las muchas cosas y situaciones que suceden y que no comprendo. Y comento en una parte de dicho escrito: “Ya no entiendo nada de nada: No sé si vamos, venimos, subimos, bajamos o estamos estacionados, atorados en algún punto indefinido. Me tiene sumamente inquieto la situación del país, de nuestro país. Converso con otros amigos, con personas que supongo tienen información y lucidez para procesarla, y capto don claridad que están tanto o más confundidos que yo, por lo que no me resultan de ninguna ayuda. Quizá alguien entre los lectores que se tomen la molestia de leer esta carta -en un descuido tú mismo- pueda iluminar el oscuro camino por donde voy, por donde vamos hacia un destino incierto”.

Al día siguiente recibí un correo electrónico de mi amiga tapatía en la que responde a mi “Carta al lector amigo”. Esa respuesta es un reflejo fiel y exacto de la clase de persona que es esta amiga nuestra, a quien llamamos cariñosamente “Lolis”. Por su contenido y profundidad me voy a tomar la libertad de reproducirlo íntegramente, y compartirlo con usted, amigo lector, para que compruebe que todavía quedan personas en este mundo inmerso en la comunicación digital instantánea, que utlizan las cartas para comunicarse y compartir sus pensamientos y situaciones.

Mi querido Oscar, tenga usted muy buena noche.
A mí, al igual que usted, me cuesta trabajo entender muchas cosas que suceden, en lo cerca y en lo lejos.
A veces, como dice mi admirado Luis Eduardo Aute: “Me dice el corazón, que no soy de este planeta, que caí de algún cometa…”!!!
Otras veces me pasa que no es que no entienda, si no que ya no creo en las palabras pronunciadas por muchas personas.
Y por una razón o por la otra, recojo mis velas y anclo en mis libros, en la poesía y en la música. Me sustraigo hacia mí, me recompongo, cojo nuevamente Fé y salgo de nuevo a hacer lo que sé hacer. Acompaño procesos, escucho a las personas, aliento a salir de situaciones de todo tipo de opresión y sobre todo, ayudo a crear conciencia, de lo que acontece dentro y fuera de nosotros. Una conciencia que es la Antesala del Cambio.
Y eso hago, lo único que sé hacer, procurando ser congruente con mi Ser y los valores en los que creo.
Trabajando y esforzándome para cada día lograr que mi sola presencia sea y hable de Verdad, de Justicia, de Inclusión, de Salud y de Alegría.
Quizá sea una utopía lo que vivo, pero como me enseñó Galeano, me sirve para seguir caminando…
Le mando un abrazo muy cariñoso y lleno de admiración…Lolis
.

Dígame usted, estimado lector ¿no es una respuesta llena de sentido profundo y rebosante de una filosofía personal derivada de múltiples experiencias de vida? ¿No vale pena entonces para alguien como yo escribir uno, diez, cien, mil o diez mil artículos tan solo por el placer de recibir una sola respuesta inteligente y cargada de simbolismos como ésa?

La amistad, la amistad real y verdadera, la que se ofrece con generosidad y que no se compra ni se vende en los tianguis y bazares del mundo actual, suele ser así: sorprendente a veces y siempre, siempre satisfactoria, especialmente en los momentos amargos, y todavía más en tiempos desconcertantes y turbulentos como los que estamos viviendo. En la amistad hay amor, y en el amor es necesario que exista también una parte de amistad: no se puede amar sin ser a la vez compañero, compartir sueños e ilusiones, ir juntos caminando por el camino. Y como reflexión adicional es conveniente tomar en consideración aquello de que se debe ser cuidadoso al seleccionar los amigos, pero que se debe ser mucho más cuidadoso al seleccionar a los enemigos.

En tiempos de confusión en los valores, de ausencia de principios y de mercantilización en los sentimientos amistosos, es necesario detener el paso y tomarnos un momento para revisar el entorno en que actualmente se manejan estos temas vitales dentro de las relaciones humanas: valores, principios y amistad. Aunque son asuntos cotidianos, pero de alta trascendencia, cada vez son menos valorados, principalmente por el hecho de que han sido colocados en las vitrinas en que se exhiben las baratijas dentro de los tanichis y los tendajones a donde se acude a mercarlos a conveniencia.

Y nunca es más necesario y urgente meditar sobre estos conceptos tan profundos e importantes, que en un momento como en este que estamos viviendo, en el que las ambiciones políticas (legítimas o no) y las metas electorales (legítimas o no) hacen presencia e irrumpen en las comunidades, perturbando el ambiente y aumentando la confusión que existe respecto a las diferencias entre el concepto de amistad y el interés, el compañerismo y la conveniencia, la lealtad y la traición, el ser y el fingir ser… situaciones que definen y perfilan a las personas que viven en y de la política, y a quienes se ostentan como sus partidarios, que es otro concepto que suele confundirse con la amistad genuina y verdadera.

La mano amiga que se tiende ofreciendo solidaridad y consuelo en los momentos de tristeza y de dolor, el hombro que se ofrece para reclinar la cabeza y llorar cuando las cosas van mal, el abrazo tibio y generoso que se da para hacer más leves las penas y los infortunios, el pensamiento que une e identifica a pesar de las distancias, la certeza de que siempre hay alguien dispuesto a acudir en nuestra ayuda cuando nos quedamos solos… todo esto y muchas otras cosas más, son la esencia misma de la amistad de-a-de-veras, y del afecto que surge cuando hay identificación profunda entre dos individuos, a pesar de las humanas diferencias o tal vez debido precisamente a ellas.

Cuando le confesé a usted, estimado lector, que no entendía nada de lo que está pasando, lo hice reconociendo públicamente mi confusión y buscando un alma gemela que viniera a aclarar mis dudas, a brindarme consejo y consuelo y a hacerme sentir su amistad y cercanía, no pensé en nadie en particular, dentro del grupo de amistades que la vida me ha regalado. Pero he aquí que desde tierras tapatías llegó volando Lolis, como una paloma mensajera de la amistad, que estando tan lejos supo de mis tribulaciones y acudió a mi para ofrecerme su comprensión y apoyo moral.

Este hecho, que a los ojos de algunos lectores pudiera parecer casual e insignificante, me hizo sentir humilde y abrumado, y al mismo tiempo inmensamente feliz. Y me brinda una oportunidad inmejorable para bendecir al amor y la amistad, estos dos sentimientos que van casi siempre unidos, y que nos llegan como un obsequio divino, que muchas veces recibimos sin estar plenamente conscientes del don precioso que Dios nos hace con su propia mano, para hacer nuestras noches menos oscuras, y nuestro camino menos pesado y más amable de transitar.

Espero su comentario en oscar.romo@casadelasideas.com
En Tweeter soy @ChapoRomo

Author

Oscar Romo Salazar

Nací en Hermosillo, Sonora, el 12 de noviembre de 1937, en la antigua Calle Comercio (hoy No Reelección) al mismito pie del bienamado “Cerro de la Campana”.
Desde pequeño mostré una gran afición por la lectura y a lo largo de mi vida he sido un ávido lector. Leo todo lo que cae en mis manos, desde novelas de ficción, biografías de personajes famosos, libros de superación personal, revistas, periódicos impresos y virtuales… todo y de todo.
Me gusta mucho escribir sobre mi ciudad, sobre todo la pequeña ciudad donde me crié y donde crecí, dicen que tengo una gran memoria porque recuerdo cosas que sucedieron cuando yo estaba muy niño. Es posible. Trato de mantener vivos mis recuerdos escribiéndolos y compartiéndolos con quien quiera leerlos.
Estudié primaria, secundaria y preparatoria en Hermosillo, y posteriormente me fui a Monterrey a estudiar la carreta de arquitectura, la cual finalmente terminé en la ciudad de México, D.F.
Me casé cuando aún no terminaba mi carrera y formé mi familia con María Emma Freaner, originaria de Nacozari de García, quien me dio tres hijos: Oscar Upton, Carlos Eduardo y Leonel, los tres casados con excelentes mujeres. Tengo siete nietos, cuatro varones y tres mujeres, la mayor de 15 años y el menor de un año y medio.
He dedicado los últimos 26 años de mi vida a escribir, 25 de ellos en el periódico “El Imparcial”, y durante varios años lo hice simultáneamente para el periódico diocesano “En Marcha”, cuando lo dirigía con gran tino el padre Teodoro Pino, hoy Obispo.
Durante dos años y medio, de 2004 a mediados del 2007 tuve un programa de análisis político en Telemax al que llamé “Controversia”. Dicen que tuvo bastante éxito y que mientras duró fue muy visto.
El año pasado abandoné a “El Imparcial” por incompatibilidad de criterios y visiones con la actual dirección, y durante un año y medio aproximadamente (de principos del 2009 a mediados de este 2010, he venido colaborando con el portal “Contactox” de Claudio Escobosa Serrano.
Desde al año 2008 soy Presidente del Consejo Consultivo de Zona Histórica de Hermosillo y soy miembro de la Sociedad Sonorense de Historia.
En el mes de mayo de este año 2010 presenté mi libro “A Contracorriente: 25 Años Desde la Trinchera”, el cual fue editado por el Instituto Municipal de Cultura y Arte. Este libro es una primera compilación de unos 200 artículos de los más de dos mil que escribí durante el cuarto de siglo que tengo escribiendo.
Formo parte del elenco de escritores de “Casa de las Ideas”, un espacio donde espero concluir mis días como escritor, y desde donde me propongo seguir contribuyendo con mis escritos e ideas a mejorar en lo posible mi comunidad y, como soñar no cuesta nada, también el mundo donde vivo.

Leave a comment

©2012 Casa de las Ideas, Derechos reservados. l Sitio desarrollado por: Freaner Creatives

Search

Back to Top