¿Qué significa la victoria de Trump?

Mario Velázquez García, Recientes 1 comentario en ¿Qué significa la victoria de Trump? 98

Donald Trump será el próximo presidente de los Estados Unidos de América (EUA) a pesar de que ninguna encuesta, sitio de apuestas, periódico o analista de renombre le concedía una seria posibilidad de lograrlo. El resto de personas que en todo el mundo, especialmente en México,  pensábamos y queríamos su derrota nos equivocamos.  ¿Cómo explicar este resultado?

Las encuestas han mostrado ser un instrumento poco eficiente para captar las distintas valoraciones que los sujetos pueden hacer a un conjunto de acontecimientos, particularmente en un entorno social de gran polarización. Esta elección mostró que los votantes que finalmente decidieron la elección tenían una escala de valores y aspiraciones muy distinta que la de los analistas, periódicos y cadenas de televisión. El primer grupo procesó desde su propia realidad y entorno las “revelaciones” (grabaciones, correos, imágenes, etcétera), discusiones o declaraciones de los candidatos, lo que contrastó con aquellas valoraciones que fueron asumidas como centrales: la no discriminación entre sexos y razas, la diversidad cultural como un fundamento nacional y la apertura cultural y económica. En otras palabras, existe un creciente alejamiento entre la “realidad” cotidiana y aquella que es procesada y presenta no sólo por los medios de comunicación, sino por la academia y el mismo gobierno.

Un ejemplo de esta distancia en la valoración e intereses entre la sociedad y las distintas instituciones fue la postura de Trump hacia el comercio internacional. Durante su campaña uno de los principales temas de los discursos de Donal Trump fueron las consecuencias negativas que los tratados económicos habían tenido en la economía de los EUA. El candidato republicano prometió terminar o renegociar el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá, o la Alianza del Pacífico. Hillary Clinton y la mayor parte de los analistas y expertos en temas económicos advertían sobre los riesgos de “cerrar” la economía norteamericana. En la votación, el partido republicano no obtuvo la victoria en ninguna ciudad de más de un millón de personas, igualmente existió una relación entre ingresos y la votación: mientras menores eran los ingresos, mayor era el porcentaje de votación por Trump. Esto lo podemos explicar de la siguiente manera: en las grandes ciudades se han concentrado los empleos y los beneficios sociales por la apertura comercial; en contraste, las personas que viven en las pequeñas localidades perciben estos acuerdos a través del cierre de empresas y la escasez de oportunidades. Al igual que sucede con México, la economía norteamericana tiene una creciente separación entre dos realidades: la macroeconómica que la coloca como una de las grandes potencias del mundo, y la micro-económica donde los grupos más pobres quedan fuera de todos los beneficios. Las personas ya no veían porque seguir esperando que los tratados comerciales les dieran empleo o bienestar. Esta es una lección importante para México, país que tiene el mayor número de acuerdos comerciales vigentes en el mundo.

Los valores norteamericanos respecto al género fueron protagonistas centrales de esta elección. Primero por la presencia de la primera mujer que tenía posibilidades reales de convertir en presidenta de los EUA, pero principalmente porque se mostró que la mayoría de los norteamericanos conservan una visión poco progresista,- retrógrada,- sobre la igualdad de género y el trato a las mujeres. Las distintas pruebas testimoniales, videos y recuentos históricos sobre la manera en que Trump ha tratado a las distintas mujeres que han tenido la desgracia de cruzar su camino no fueron suficiente. El voto femenino contra Trump no llegó: el 42% del total nacional de mujeres votó por este personaje misógino. Esto significa que las mujeres decidieron su voto por valores distintos a los considerados centrales desde una visión liberal, como la igualdad de género o visto de otra forma, una mayoría de norteamericanos (incluidas mujeres) todavía no ven con buenos ojos tener una presidenta.

Un último elemento que es necesario mencionar es que el voto hispano fue alto, comparado con elecciones presidenciales previas. No obstante, este voto no favoreció a HIllary Clinton en las proporciones en que se esperaba: el 29% de los hispanos votó por Trump, el mismo porcentaje de votación lo obtuvo entre otro de los grupos que fue atacado por este candidato, los asiáticos. La población negra fue el grupo racial que mostró más claramente su rechazo al discurso republicano, únicamente el 20% votó por él. El voto hispano puede explicarse por los intereses diferenciados que las distintas comunidades tienen; los cubanos, los venezolanos y los colombianos votaron a partir de sus propias agendas. Dicho en otras palabras, la solidaridad latinoamericana no existió. Esto sin embargo tiene sus razones, EUA utiliza políticas migratorias diferencias para los distintos países del continente americano, los migrantes hicieron un cálculo que les indicaba que no era conveniente para ellos ser puestos en la misma canasta que los mexicanos.

Como podemos ver, la victoria de Trump demuestra cambios en la relación que existe entre los distintos segmentos de población de este país; EUA se ha convertido en un sociedad donde la población general ya no comparte los mismos valores que sus elites. Esto constituye un quiebre fundamental para su historia. En un segundo documento analizaremos que significa la victoria de Trump en la relación de México con Estados Unidos.

Dr. Mario Alberto Velázquez García

El Colegio del Estado de Hidalgo

1 Comment

  1. Rocío Osorio 07/12/2016 at 11:36 am

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