La pandemia del sobrepeso, la anomía y el egoísmo. Sociología médica

Mario Velázquez García, Recientes No hay comentarios en La pandemia del sobrepeso, la anomía y el egoísmo. Sociología médica 47

Dr. Mario Alberto Velázquez García

Academia Mexicana de Ciencias

 

La pandemia por el Covid19 reveló una serie de problemáticas relacionadas a la salud pública en México: la fragilidad del sistema de salud pública, las enormes diferencias de acceso y atención medica entre los estados de la república, así como las desigualdades entre las personas de distintos ingresos económicos. También la pandemia nos mostró la precaria salud de los mexicanos. Uno de los temas más preocupantes en este último tema es la epidemia de sobrepeso que padecemos en el país. México es el segundo país con mayor incidencia de sobre peso en la OCDE; siete de cada diez personas adultas tienen problemas de sobre peso. En el caso de los niños, uno de cada tres niños y adolescentes tiene obesidad.

Desde hace décadas, la medicina moderna funciona bajo una versión que individualiza a los sujetos frente a las enfermedades, asumiendo que la explicación respecto anuestro estado de salud o enfermedad está en nuestras decisiones. De esta forma, cada uno de nosotros es responsable de padecer o no alguna enfermedad; si lo estamos, es porque no comimos suficientes verduras, no hicimos suficiente ejercicio o no fuimos a todas las revisiones médicas necesarias. Esta visión sobre la salud parte de una metáfora mecánica-individualizada: cada uno de nosotros es una maquinaria que requiere de cierto grado de auto mantenimiento y cuidados por parte de su operario (nosotros mismos), de lo contrario, el cuerpo sufrirá una serie de daños. La vigencia de este modelo sobre la medicina ha quedado demostrada claramente en el discurso de doctores como el encargado en México de la política pública nacional contra la pandemia del Covid19, el Dr. Gatell, quien en múltiples ocasiones ha dicho que la alta tasa de mortalidad por esta enfermedad en el país se debe a los malos hábitos alimenticios de las personas, lo que genera enfermedades como la diabetes, hipertensión y sobrepeso. En otras palabras, cada uno de nosotros, no el gobierno, no la sociedad es responsable de que mueran tantos mexicanos.

Esta argumentación que coloca al individuo de una manera aislada frente a sus padecimientos físicos resulta falsa o en el mejor de los casos incompleta. Ciencias sociales como la sociología, particularmente la sociología médica, han demostrado desde el trabajo pionero de Durkheim sobre el suicidio, que existe una relación entre algunos de losproblemas de salud y el funcionamiento de las sociedades. Este autor identificó cuatro fuerzas morales en las sociedades: altruismo (compromiso con un orden social más grande que el propio individuo), egoísmo (individualismo y libre pensamiento), fatalismo (límites insuperables de la acción humana) y anomia (deseos y comportamientos inestables). En las sociedades modernas, donde existe una mayor división el trabajo y especialización de las tareas, se produce una mayor tendencia hacia el egoísmo y la anomía. Como resultado, las personas viven vidas más apartadas de los demás, presentando comportamientos menos regulados, lo que genera en algunos individuos un sentimiento de soledad y falta de sentido; el suicidio es una consecuencia de esto. Pero el trabajo cotidiano no es el único factor que explica el aumento en las tasas de suicidios, una investigación hecha en Nueva Zelandia demostró que cuando el partido conservador está en el poder aumentan el promedio nacional de suicidios, mientras que este disminuye cuando son los laboristas los que están en el poder. Esto se explica por la serie de disminuciones que los primeros hacen a los programas sociales, mientras los segundos generan mayores apoyos gubernamentales hacia los trabajadores. En otras palabras, la decisión individual de suicidarse es influida claramente por procesos sociales que pueden llevar a un sujeto determinado a tomar esta decisión radical sobre su vida.

¿Qué nos pueden decir las ideas de Durkheim sobre el sobrepeso? La tendencia en las sociedades modernas de que las personas sean egoístas y anómicas genera un aumento en la búsqueda por lograr satisfacciones rápidas como la comida y un menor control sobre nuestros impulsos; nosotros tenemos el “derecho” a hacer con nuestro cuerpo lo que nosotros queramos, sin tener en cuenta las consecuencias personales o sociales que estos comportamientos generarán: mayores gastos de salud pública y un deterioro de nuestra calidad de vida futura. Los controles sobre los comportamientos egoístas o anómicos pierden eficacia en una sociedad que pone al sujeto por encima de la sociedad. Adicionalmente, en el caso de México, la alimentación de la población es una de las áreas que el estado ha dejado en manos de las “fuerzas del mercado”, es decir, a los productos y campañas publicitarias,dando como resultado una dramática transformación de la dieta histórica de los mexicanos donde el consumo de comida altamente procesada se ha convertido en la regla. Las sociedades, particularmente los gobiernos, tienen un papel central en modificar los hábitos alimenticios de sus ciudadanos hacia prácticas más saludables y sostenibles en términos de calidad de vida, esperanza de vida y gastos de salud pública. Esto quiere decir que no es únicamente una responsabilidad individual el vivir con sobre peso, se requiere de la acción gubernamental y de la sociedad en su conjunto para convertir a la buena alimentación de su población en una meta prioritaria de política pública, no sólo por razones de gasto, sino de bienestar. Esto significa una transformación de los comportamientos por medio de educación, y prácticas que permitan salir a las personas del egoísmo y la anomia hacia una visión más altruista de sus vidas.

Leave a comment

©2012 Casa de las Ideas, Derechos reservados. l Sitio desarrollado por: Freaner Creatives

Search

Back to Top