A la gobernadora Claudia Pavlovich: ruinas morales en Sonora

Mario Velázquez García, Recientes No hay comentarios en A la gobernadora Claudia Pavlovich: ruinas morales en Sonora 245

Señora gobernadora de Sonora Claudia Pavlovich:

El discurso que usted brindó a los sonorenses en su toma de posesión resulta muy alentador. Su diagnóstico respecto al principal problema de Sonora parece de lo más acertado y puede resumirse así: no es la economía, sino la moral: “la ruina moral”. No puedo más que coincidir plenamente en que la principal tarea de su administración debe ser combatir la institucionalización de la corrupción, la violación de las leyes y la impunidad como prácticas de los funcionarios públicos del gobierno de Sonora.

Quisiera hacerle un par de observaciones respecto a esta ruina moral de la que usted tan acertadamente habla. Primero, este es un fenómeno que tiene algunos elementos estructurales, es decir, se reproduce de una manera prácticamente automática debido a una combinación de intereses individuales y corporativos;  desde los policías que dejan que otros policías extorsionen para obtener una parte de ese dinero hasta el funcionario que sabe la serie de actos ilegales que hicieron sus superiores y no los denuncia con la esperanza de que él sea el próximo que pueda obtener estos beneficios, pero también por supuesto, de los ciudadanos que participan buscando obtener ventajas.

La ruina moral de la que usted habló no dejará de estar presente en Sonora hasta que la población comience a percibir que existe justicia. Esta debe presentarse en todos los niveles: tanto en la sanción de los altos funcionarios que pedían comisiones de 20 hasta 40%a todo empresario que había ganado un proyecto público, pero también en los actos de injusticia más cotidianos de parte de funcionarios o pleitos entre particulares. La ruina moral no se detendrá hasta que la gente vea que los culpables,- pequeños y grandes,- tengan un castigo por sus actos. Los funcionarios y los delincuentes apuestan cada día más a los actos ilícitos porque saben que la justicia es lenta o nunca llega.

En particular yo quisiera llamar su atención hacia una institución sonorense que atraviesa un momento de ruina moral: El Colegio de Sonora. Existen diversas cuestiones que deben ser revisadas,- por nombrar la más reciente, la forma en que los alumnos de la maestría y el doctorado son sacados de la institución sin que puedan defenderse,- pero la más importante sin lugar a dudas es el despido de tres investigadores de la planta docente de El Colegio de Sonora.

El año pasado la rectora del Colegio de Sonora despidió al Dr. Eloy Méndez, Dr. Juan Milton Aragón y Dr. Mario Velázquez. La destitución se dio en tales condiciones de irregularidad, violación de reglamentos internos, que actualmente está en curso una demanda por despido injustificado. Esta actuación de las autoridades del Colegio de Sonora generó una corriente de indignación social que reunió a más de 150 investigadores del país y del extranjero así como sindicatos universitarios que mandaron diversas cartas al Colegio de Sonora pidiendo que rectificara una decisión, que a la opinión de todos los firmantes, resultaba totalmente injusta y arbitraria.

Una de las hipótesis que se han manejado sobre las razones que motivaron este acto injusto de parte del Colegio de Sonora es política: los investigadores despedidos habían mantenido posturas críticas frente al gobierno de Guillermo Padrés. Por mencionar un ejemplo, en el 2013 yo publiqué el texto “El estilo panista de gobernar: los movimientos sociales y el gobierno de Guillermo Padrés” (Estudios sobre Sonora 20011, El Colegio de Sonora: 49-74) donde realizaba un análisis y una crítica a los recursos utilizados por esta administración panista para controlar y reprimir a las movimientos sociales. El texto muestra la criminalización de la protesta que caracterizo al gobierno saliente.

A diferencia de otros investigadores de esta misma institución que alguna vez comparaban al Sonora de Padrés con China por sus niveles de crecimiento en un intento por adular al gobernador, los tres investigadores despedidos mantuvieron una postura de coherencia y crítica ante los actos de las autoridades cuando así era necesario.

¿Qué le pido gobernadora? Que el caso de despido injustificado de los investigadores Dr. Eloy Méndez, Dr. Juan Miltón Aragón y Dr. Mario Velázquez contra el Colegio de Sonora se desarrolle sin que se produzca ninguna injerencia externa, que el juicio transcurra por un curso legal e imparcial y que la resolución sea de manera expedita. Ayúdenos a sacar al Colegio de sonora de la ruina moral en que se encuentra junto al resto de las instituciones de nuestro estado.

Dr. Mario Alberto Velázquez García

El Colegio del Estado de Hidalgo

Leave a comment

©2012 Casa de las Ideas, Derechos reservados. l Sitio desarrollado por: Freaner Creatives

Search

Back to Top