“Autos chocolate”, producto de la corrupción

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Por: Redacción de “Casa de las Ideas”

(Nota: Datos de referencia investigados, sin actualizar)

Los “autos chocolate” comenzaron a venderse ilegalmente en la década de los 90. Desde entonces han sido considerados un problema por algunos, y una ventaja por otros. Son llamados “autos chocolate” de manera popular y son comprados en la frontera con Estados Unidos. Sin embargo, recientemente también son procedentes de Centro y Sur América. Lo de “autos chocolate” se atribuye a que las personas comenzaron a comprarlos como “autos chuecos”. Modelos de marcas que no se comercializaban en el país y que entraban ilegalmente. Con el tiempo y el efecto del llamado “spanglish”, característico de la frontera, se convirtieron en “autos choco” y después “autos chocolate”.

Otra versión dice que por no ser “reales” se les comparaba con las monedas de chocolate que todavía se venden en algunas tiendas. Sea como sea, sus características principales consisten en que son producto de la corrupción, y que no son autos aprobados por los concesionarios oficiales para su venta.

Se considera que al menos un 85 por ciento de los delitos que se cometen tienen relación directa o indirecta con los autos irregulares. Agrupaciones de importadores calculan que pudieran existir entre 200 mil y 800 mil vehículos en esta situación solamente en Baja California, y consideran que los nuevos lineamientos para importar carros usados dados a conocer por el SAT, violan el TLC y no solucionan el estancamiento de las importaciones.

En el país debe haber aproximadamente algo más de 10 millones de autos ilegales que ingresaron de 2014 para acá, los cuales entraron por las mismas aduanas a través de corruptelas. Usted puede ir a cualquier aduana fronteriza en México y, con 300 dólares, le permiten pasar el vehículo que usted quieras, son miles de millones que se llevan esas ratas, que debieran entrar a las arcas de la SHCP y van a dar a sus bolsillos.

Desde 2013 la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) ha denunciado que estos autos frenan el desarrollo automotriz del país.  Para uno de los clústers más importantes en la economía nacional esto ha sido un problema que involucra diversos sectores. Según sus cifras, se habla de que uno de cada tres de los automóviles en circulación se encuentran en esta situación. Además, de acuerdo con sus investigaciones, en el cruce ilegal de estos vehículos están implicados algunos jueces y, desde luego, personal de las aduanas, que dependen del SAT.

Estados como Chihuahua y Baja California son de los que más vehículos de esta procedencia tienen en circulación. Por tal motivo, los gobiernos estatales han establecido el Reglamento de Comercio Exterior en estos casos y decomisado unidades que se encuentran en el país ilegalmente. Por otro lado, los miembros de las mismas comunidades han manifestado su molestia porque los autos chocolates no pagan impuestos, placas ni verificaciones vehiculares, debido precisamente a que se encuentran en la ilegalidad, y por lo tanto, fuera de todo control.

En 2005 el entonces presidente Vicente Fox Quesada emitió un decreto para permitir el proceso de legalización de estos autos impulsada por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, además fue publicado en el diario oficial de la federación. Pero no fue sino hasta 2015 que comenzaron a hacerse las regularizaciones de unidades extranjeras que ya circulaban en el país. Con esta ley, el ingreso de autos de Estados Unidos a México aumentó dramáticamente hasta rebasar los 6 millones de autos, lo que redituó ganancias en millones de pesos que actualmente se siguen generando en forma incontenible.

Antecedentes

La historia de estos autos comienza con el fenómeno migratorio de mexicanos a Estados Unidos por una búsqueda de mejorar de la calidad de vida de cada individuo que llega al país norteamericano. De este porcentaje muchos a su retorno a México traían automóviles no comercializados en México normalmente; por varias décadas este fenómeno de autos provenientes de E.U.A no tenía un efecto negativo, la mayoría de estos autos circulaban en ciudades fronterizas; realmente esta situación comienza a surtir efectos negativos para concesionarios entrada la década de 1990 cuando comenzaron a llegar al centro de la república mexicana; en 1997 se registraba un incremento de 700 mil unidades, pero en 2001 sobrepaso el millón y medio de unidades; este se volvió un negocio redondo, en Estados Unidos las leyes ambientales y de seguridad son muy estrictos con automóviles de 10 a más años de antigüedad; pero en México estos autos pasarían muy inadvertidos es por esta causa que mientras en Estados Unidos se venden estas unidades desde los 500 hasta los 2000 dólares en México son negociados hasta el doble de estos costos además de verse innovadores para un mercado vehicular atrasado, el consumidor mexicano también opta por estos autos al tener pocas posibilidades de adquirir un auto nuevo, los altos costos, las complicaciones de recibir un crédito automotriz son escasas aunado a la delicada economía mexicana.

Modus Operandi

Muchos de estos autos entran irregularmente al país, no cumplen con revisiones de rigor, los pedimentos aduanales someten a pocas revisiones limitándose a investigar a fondo que el auto y/o partes no tengan reporte de robo en la unión americana. Una vez introducidos a México son enviados a lotes de autos en varias ciudades principalmente al centro del país, donde semanalmente estos autos se “rematan” con precios desde los 15 mil hasta los 60 mil pesos. Una mayoría de estos autos tienen ya serias fallas mecánicas, que son ocultadas por los vendedores, y para el adquiriente final representan una dificultad para repararlos, ya que muchas de estas autopartes son limitadas en México, muy costosas y hay pocos talleres especializados en este tipo de reparaciones. Cabe destacar que una total mayoría son vehículos descontinuados por sus marcas automotrices, no tienen respaldo ni garantía en ninguna parte.

Varios de estos autos también por razones desconocidas pasan aduanas mexicanas sin revisión alguna, estos autos tienen reportes de robo en la unión americana, pero los traficantes colocan placas vehiculares falsas y son enviados a México para su legalización, también muchos de estos autos son empleados por el crimen organizado para delinquir o bandas menores.7

Datos generales

  • Entran aproximadamente 6 millones 400 mil autos chocolate anualmente.
  • Las ventas internas de autos del país, que son de aproximadamente un millón de unidades anuales, se ven afectadas por este irregular negocio automotriz.
  • México es el país con más autos extranjeros irregulares en el mundo.
  • Los automóviles se encuentran plagados de fallas mecánicas generalmente, por lo cual causan un mayor impacto ambiental negativo.
  • Las refacciones para su reparación son escasas en México, y por esta causa no se pueden revitalizar o reparar.

Los 10 estados con más ventas de autos “chocolate”: Baja California, Sinaloa, Sonora, Durango, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

Ventajas :

  • Son autos asequibles en precio
  • Variedad de vehículos
  • Autos con recientes modelos, o no muy viejos
  • Autos que no se encuentran en México
  • Facilidad de adquisición
  •      Hasta la fecha no están sometidos a las regulaciones legales que deben cumplir los autos adquiridos legalmente

Desventajas

  • Vehículos con averías mecánicas
  • Vehículos con irregularidades
  • Hay escasas refacciones
  • Pocos centros de reparación especializados
  • Generan mayor contaminación
  • Modelos descontinuados
  • Marca automotriz desaparecida
  • Vehículos con poca vida útil
  • Fuera del control oficial, propician toda clase de delitos y situaciones anormales

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