Watergate: Isla de La Pasión o Clipperton

Benjamin Gaxiola Loya, Recientes No hay comentarios en Watergate: Isla de La Pasión o Clipperton 14

En 1931 nuestro país  vio perdida su soberanía sobre la isla de la Pasión o isla Clipperton, Un arbitraje internacional valoró los argumentos, pruebas y alegatos y determinó que Francia poseía un mejor derecho. México se achicaba territorialmente.

La isla de Clipperton para esos años ya era una isla con un valor muy diferente al que tuvo por siglos desde que marinos españoles la descubrieron y cartografiaron en sus mapas con los que expandían el dominio hispano hasta las Filipinas, las islas que llevan el nombre del rey  español Felipe II, el derrotado por los elementos, no por Inglaterra.

El guano se había convertido en el principal atractivo económico que hicieron que los buques de Inglaterra, Estados Unidos y por supuesto Francia se interesaran en esa escondida pero estratégico atolón en medio del Océano Pacífico. Ambos países intentaron quedarse con ella, pero solo el país galo fue más allá.

México argüía que su derecho sobre la isla era el derecho del patrimonio heredado en 1821, el del primer descubrimiento y la posterior tácita aceptación por el no reclamo de potencia extranjera. Francia se inclinó por favorecer su derecho de ocupación en 1855 de una isla en la que no encontró ninguna expresión de soberanía mexicana previa y a la que denunció como francesa marinos franceses que nunca pusieron un pie en ella.

Mapas, avisos, abandonos, actos positivos, soberanías de aire, lejanía geográfica, épocas de expansionismo europeo. Todo un cóctel.

En el ocaso del porfiriato, México y Francia se avinieron al arbitraje internacional en la persona del rey italiano Víctor Manuel. El tiempo pasó y no se emitía una decisión al respecto.

Hasta que la década de los años 30´s arribó — la década de la preguerra mundial — y con ella Mussolini se hacía del poder en Italia, la influencia del prestigiado Víctor Manuel vino a menos y los altos intereses europeos adquirieron mayor importancia que un litigio sobre una remota isla que se disputaban Francia y México.

En 1906, durante el porfiriato tardío, México había aceptado inexplicablemente aceptar el arbitraje unipersonal del rey italiano, renunciando a un arbitraje de tres. A la larga, ahí se selló el destino de la isla en pleito.

¿Previó el influyente ministro Limantour (de origen francés por cierto) que Francia podría ser el lugar que acogiera al dictador oaxaqueño en caso de derrumbarse su gobierno que aunque de apariencia sólida y eterna ya presentaba fisuras en la estabilidad y paz social?. Difícil comprobarlo. Fácil especularlo.

No obstante el destacamento militar y que acabó pereciendo por inanición al estallar la revolución, y el faro que el gobierno mexicano instauró en la isla desde finales del siglo XIX como un acto de soberanía, nada de eso importó. El laudo arbitral nos fue adverso inconcebiblemente.

La pérdida de ese territorio insular que hubiera expandido nuestra presencia nacional hasta los linderos de la polinesia y su riqueza en pesca y recursos marítimos, es un ejemplo de los erráticos que hemos sido en nuestra historia de nuestra base material que es el territorio.

El fondo piadoso de las Californias, Texas, El Chamizal, el tratado Mariscal-Spencer y la frontera con Belice así como la misma línea fronteriza con los Estados Unidos y las islas del norte frente a la costa de California, el hoyo de Dona en la zona petrolera del golfo de México y la polémica isla de Bermeja en el mar caribe, son un muestrario de nuestras pérdidas y tragedias en la materia.

Irresponsabilidad, negligencia, debilidad, corrupción y analfabetismo geográfico. De eso están hechas esas derrotas. Dolorosa pero cruda verdad.

 

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Benjamin Gaxiola Loya

Benjamin Gaxiola Loya (Hermosillo, Sonora, 16 de Marzo de 1970) es Profesor Universitario desde hace varios aÒos. De formacion Abogado e Historiador se ha desempeÒado ademas de la docencia y la abogacia, en el servicio publico y como asesor en el Poder Legislativo. En la administracion publica ha colaborado desde la Presidencia de la Republica y la Secretaria de Educacion Publica hasta la Secretaria del Ayuntamiento de Hermosillo recientemente, asi como en la Camara de Diputados del Congreso de la Union en la pasada legislatura y en la Camara de Diputados del estado de Sonora aÒos atras. Ha sido columnista en diferentes medios de comunicacion escritos de la localidad asi como analista en radio y television. De igual forma ha sido Secretario de la Sociedad Sonorense de Historia, A.C. asi como capacitador en tematicas educativas, politicas e historicas en distintas instituciones del sector publico y privado del estado.

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